dimecres, 31 d’agost de 2011

Estos días me ha dado por volver a atacar "La broma infinita", de Foster Wallace.
Las dos veces anteriores, la cosa fue así:

1ª vez. Página 30. Me sorprendo preguntándome si era Hal quien jugaba a tenis y Orin quien jugaba a fútbol o al revés. Cierro el libro y pienso que lo volveré a coger unos días después, cuando tenga la cabeza despejada de incandenzas, pipas de marihuana y demás.

2ª vez. Página 60. No puedo creerme que, aún teniendo claro que Hal juega a tenis y fuma pipas de maría en los pasillos de la EAT, eso sea lo único que tengo claro de las 60 páginas que he leído. Cierro el libro pensando que ha tenido que pasar algo más en 60 páginas y que, clarísimamente, me lo he perdido. Y que mejor cerrarlo y volver a cogerlo más adelante, cuando haya vuelto a olvidarlo todo sobre Hal, sobre Mami, sobre Él Mismo, sobre Mario (¿era Mario quien jugaba a fútbol o era Orin?).

Así que, esta tercera vez, vuelvo a atacar el libro en blanco. En blanco yo, no el libro, claro: el libro está escritísimo en letra pequeñísima. Lo que no está escrito aún es el folio que pongo al lado para ir apuntando personajes a medida que van apareciendo. Voy por la página 160 y tengo ya un folio lleno de cosas del tipo 'Charles Travis, hermano adoptivo de Mami, director de la AET', 'Don Gately, drogadicto, ladrón', 'Kate Gompert, psiquiátrico, intento de suicidio'. Mi cabeza, en lo referente al libro, sigue casi en blanco. Digo casi porque sí que el libro ha generado un par de imágenes: 1. El despacho de Foster Wallace lleno de postits con anotaciones parecidas a las que yo voy apuntando en mi folio. 2. Una clase de narrativa en una universidad americana: objetivo del curso: coger de una en una las grandes obras de la literatura universal (o sea, americana)(o sea, "El guardián entre el centeno". Ejem.) e irlas reduciendo a recetas de cocina. Deberes: volver a montarlas, con otros ingredientes, en el ordenador de casa. Fecha de entrega: el lunes por la mañana.

David Foster Wallace se me antoja cada vez más como el amigo que te dice ven que te enseño mi coche nuevo y, en vez de llevarte a dar una vuelta, te explica con todo lujo de detalles el funcionamiento de su motor de inducción. Cuando le preguntas si corre mucho, te contesta '¿a que es grande?'

Voy a volver a abandonar "La broma infinita" y, de rebote, voy a volver a olvidarme una temporada de la literatura (perdón, ingeniería literaria) americana de los últimos 30 años. Me cansa. Me hace preguntarme a dónde fueron a parar Hemingway, Fitzgerald, Caldwell y Steinbeck. Mira que tenían bien asentadas las bases: un camino empezado de lujo y fueron a tomar la primera bifurcación que indicaba 'Hollywood' en letras bien grandes (con notas al pie de tipo: 'Introduzca un buen giro argumental cada vez que piense que el lector debe de estar a punto de aburrirse de la historia' o 'Para mantener enganchado al lector, dosifique una historia lineal en medio de todo el caos').

Bye bye, Foster Wallace. Una, a veces, en la vida, tiene que hacer lo que tiene que hacer.

diumenge, 28 d’agost de 2011

Llevo unos días que me asalta un poco la cosa esta del si no estaré haciendo un poco el primo; me pongo en plan hacer balance y no me acaban de cuadrar las cuentas; y todo es porque me ha dado por pensar si el amor debería cobrarse o, lo que es lo mismo, empezar a ejercerlo esperando algo a cambio: parece que eso es con lo que todo el mundo cuenta.

Luego me acabo acordando de este cuento de Unamuno que leí hace unos meses: Ver con los ojos. Básicamente cuenta la historia de un tío cenizo que se cruza con una tía alegre. Gana la cenicez, en un principio: ella encuentra un escrito suyo olvidado en una mesa del bar en el que trabaja de camarera, lo lee y se contagia de una tristeza brutal: pierde toda la alegría.

Él, Juan se llama, se da cuenta de qué ha hecho cuando ella, Magdalena, que no lloraba nunca, con lágrimas en los ojos, le devuelve el escrito. Y pasa esto: Juan tomó el papel, vio lo que era, lo estrujó, miró entre sombrío y avergonzado a la joven y dejó descansar su fatigada cabeza en sus ociosas manos. Todos los vientos de tempestad se desencadenaron sobre aquel pobre espíritu perdido en las tinieblas; vaciló, cayó, se alzó, para volver a caer, a tornar a levantarse; pasaron en revuelto maridaje los pájaros que anidaban en su casa y los murciélagos de la callejuela, el sol del mediodía y la oscuridad de la noche; toda la angustia le lleno el alma; sintió el único y verdadero dolor que en años no había sentido, y sus lágrimas acrecieron el contenido del vaso.

O sea, Juan no puede con la responsabilidad de haber matado la alegría de Magdalena, que, a fin de cuentas, era la única cosa bella que tenía a mano.

Entonces me dejo de hostias o, lo que es lo mismo, dejo de hacer balances estúpidos impuestos por la forma que tienen otros de ver la vida y el amor, y me aferro a lo que soy y vuelvo a ser más feliz, aunque también me queda un poso de enfado conmigo misma, por haberme dejado arrastrar por un momento al lado oscuro.

Joder, lo que cuesta a veces mantener el humor.

"Ver con los ojos" es el cuento de Unamuno que abre los Cuentos completos que ha editado hace unos meses Páginas de Espuma, es fantástico. Termina así: "La verdadera abnegación no es guardase las penas, es saberlas compartir". Todos los cuentos de Unamuno recopilados aquí contienen una moralina tremenda; a fin de cuentas, a nadie le interesa ser abnegado hoy día, aún así, algunos tocan de tan cerca -como este en mi caso- que ponen los pelos de punta. Desde que lo leí, no me lo puedo quitar de la cabeza y diría que incluso ha regido alguna de mis más recientes decisiones.
(Ya disculparán la tan personal interpretación del asunto...).

Pueden encontrar el cuento completo aquí.

dissabte, 27 d’agost de 2011

Con su permiso, les voy a poner un momento mirando para Venezuela.

Venezuela.

Ya está.

Chávez. mmmmm, estoy convencida de que también está un poco enamorado de la Rice, esa madonna -igual que todo el mundo está, aunque nunca lo reconozca, enamorado de su oponente-, y este tipo de cosas del enamoramiento, sumadas a la cosa tener petróleo, deben de unir una barbaridad.

También debe de unir bastante compartir batallitas de cirugías plásticas, dice Boris Izaguirre que a Chávez le descubrieron el cáncer cuando se recuparaba de una liposucción y que lo que más ofendió a la oposición era que se hubiera operado en otro régimen que no fuera Venezuela, fábrica de misses. Cuando he leído esto aquí, he trazado inmediatamente la línea que une a Chávez con Gadafi y con Berlusconi. Cada vez estoy más convencida que Berlusconi es el típico caso de dictador que se equivocó al elegir el país a dictar (¿cómo no tuvo en cuenta lo de tener o no tener petróleo?). Pero esa es otra historia.

Lo que quería decirles es que hay parte de este juego que se está jugando en al otro lado del Atlántico o del Pacífico, según se mire. Que Estados Unidos se quedó corto al dibujar el eje del Eje del Mal y que ahora, el pobre Chávez, entre viaje y viaje radioterapéutico en chándal a Cuba (#otraquetal) debe de arrastrar el pobrecito un síndrome del procrastinado de agárrate y no te menees, que le obliga a formular amenazas (pobres de ellos como nos vengan con la misma historia que en Libia) que no son sino recordatorios al más puro estilo eh, que también estamos aquí con nuestras fueltowers; al más puro estilo semospeligrosos, vaya.

Chávez está enfermo. Además, Chávez tiene al enemigo despistado, mirando para otro lado, ahora mismo: debe de llevar un ataque de cuernos que no puede con él, el pobre Chávez. Yo creo que de aquí a 5, 4, 3... vamos a empezar a oír hablar de Chavez bastante. Ya verán.

dijous, 25 d’agost de 2011

Acabo de ver a un grupo llamado Manuel haciendo versiones en castellano de hits del rock català.
Entre eso y el JMJ, todo me parece ultrapostpunk.

(Ya solo me queda esperar, como a José Luis Pardo, que acabe esta época de una puñetera vez, porque estamos agotando todos los prefijos).

dimecres, 24 d’agost de 2011

Lo de los tags y los trend topics, que me hace gracia.

Que algo esté en el top ten de los tags del día simplemente quiere decir que mucha gente escribe muchas veces la misma cosa poniéndole un sostenido (a mí me gusta más llamarle sostenido que almohadilla) delante.

Por ejemplo: hoy que Gadafi juega al escondite, uno de los tags más utilizados es Jorge Luis Borges, que es o sería su cumpleaños. ¿Por qué? ¿Por haber escrito mucho y bien (bien si no tenemos en cuenta su poesía, claro)? No. Porque Google le ha diseñado un Google Doodle que mantendrá en su página de inicio todo el día.

Repasemos:

En ocho líneas he dicho tag, trend topic, top ten, sostenido, almohadilla, Google y Google Doodle.

También he dicho Jorge Luis Borges y poesía.

Ahora voy a decir jovullvotaradeuespanya. Y ahora, HappyBirthdayRupert.

Son posicionamientos de marca en el vacío y mañana será otro día.

Pues eso: que hace gracia, como mucho.
Gadafi, mon amour.
(Il préfère mourir que de se rendre).


dilluns, 22 d’agost de 2011

Me apuesto lo que sea a que Sarkozy, por vías inescrutables, le ha enviado un sms a Gadafi diciéndole algo así como que espera que esté bien en medio de todo este jaleo y que lamenta no poder ponerse en contacto más directo y extenso por motivos evidentes de imagen, pero que piensa mucho en él.

Sería una cosa muy francesa y tal.

Estoy siguiendo la caza y captura como si de un serial se tratara: me tiene entretenidísima. La intervenvión de Obama diciendo a los rebeldes que no obvien los derechos humanos -muy en su papel de premionobeldelapaz- ha sido sublime, fantástica de fantasía, de guión de serie de polis: el "Tengan cuidado ahí fuera" que debería dar pistoletazo de salida a todas y cada una de las acciones de la usarmy. "A por él y, no lo olviden: respeten los derechos humanos". Y si encima hubiera mirado fijamente a cámara y hubiera soltado un "y esta vez lo quiero vivo", la cosa le habría quedado mucho más de serie; de Callejeros en Trípoli por lo menos.

América ha vuelto a chupar plano para ponerse del lado de los buenos y lo que venga a partir de aquí será esa colateralidad inevitable que a ellos, aunque no lo crean, les duele más que a nadie, of course, of course, yes, yes, yes.

El Refree al piano! :)


diumenge, 21 d’agost de 2011

Si ayer, cuando la policía llamó a la puerta, yo hubiera abierto y hubiera salido corriendo escaleras abajo, seguramente, a sus ojos, me habría convertido en sospechosa de algo gordo. Pero no lo hice.

Llevo todo el domingo escuchando música y viendo series tumbada en la cama. Está siendo una buena manera de acabar la semana en la que han terminado unas cuantas cosas, no siendo yo sospechosa ni de la responsabilidad de estos finales ni de prácticamente nada más.

dijous, 18 d’agost de 2011

La cita: "No es justo que habiendo cosas en el mundo a potrollón nos quedemos con esas que son las menos quedonas". Chico y chica.

Ayer soñé que estaba con un montón de gente que, por lo visto, en el sueño, eran amigos míos, en una habitación. Entraba un tipo que me sonaba muchísimo, sacaba una escopeta y empezaba a disparar contra todos. Yo me tiraba al suelo en un rincón. Tenía muy cerca, también tirados en el suelo, a otros dos que, por lo visto, ya digo, eran muy amigos míos (aunque no recuerdo sus caras), y les decía muy bajito: esto me recuerda mucho a aquello de Noruega y, además, ese tío que dispara es amigo mío. El tipo se acercaba a nuestro rincón. Me miraba y me decía: ¡¡¡hombreeeee!!! Se agachaba y me metía el dedo en el ojo, pero hasta el fondo; yo notaba que chocaba el dedo contra el fondo de la cuenca. Luego se incorporaba y me disparaba en el hombro, y yo notaba cómo la bala entraba también; no era dolor, era como un empujón, y les decía a los dos que tenía a lado y lado: Llamad a una ambulancia.

Y me despertaba.

Y claro, hoy he visto la foto de Mourinho metiéndole el dedo en el ojo a otro señor y me ha hecho gracia. Hacía tiempo que no veía a nadie meterle el dedo en el ojo a otra persona en sentido literal, que es una agresión tontorrona, como muy de vodevil, muy de acompañarla con un ñiñiñi, de poner estrellitas y un ay alrededor de la cabeza del agredido, y un ¡toma! al lado de la boca del agresor. Y va y, sin ton ni son, una noche lo sueño y la noche siguiente Mourinho lo ejecuta.

Me hace gracia Mourinho. Es el malote de la comedia. El monigote de guiñol que cuando sale por la izquierda, hace que todos los niños griten: ¡Mourinho! ¡Mourinho! para avisar al bueno, que estaba mirando hacia la derecha, de que lo tiene detrás; el personaje oscuro del drama cuyo contrapunto exagerado hace que los personajes buenos queden también ridiculizados; el hombre-anuncio que lleva el cartel enorme que avisa de que todo esto no es otra cosa que un circo; y ayer, desde mi cama, con el balcón abierto, el ruido que llegaba desde la calle era de circo total, de circo romano más bien. Mourinho tiene razón. Háganle caso, quédense con él, en serio.

dimecres, 17 d’agost de 2011

Las tabacaleras americanas demandan al gobierno por violar su libertad de expresión.

Ahora el Gobierno podría demandar a las tabacaleras por violar su libertad de expresión al haberle demandado por poner fotografías en los paquetes de tabaco, y las tabacaleras volver a demandar al Gobierno por no dejarles ejercer su libertad de expresión por demandarles por protestar por poner fotos en los paquetes de tabaco, y el Gobierno volver a demandar a las tabacaleras por no dejarles protestar por la demanda por haber puesto otra demanda por obligarles a poner fotos en los paquetes de tabaco, que son suyos (de las tabacaleras) y no del Gobierno, que les obliga a poner fotos.

Y así es como Estados Unidos entra en un bucle y todo empieza a girar tan rápido que se produce una fuerza centrípeta que empieza a absorverlo todo como si fuera un agujero negro que acaba succionando el país hasta hacerlo desaparecer y adiós Estados Unidos, tabacaleras, Gobierno, Bill of Rights y la madre que los parió a todos.

Un nuevo caso de innerselfdestruction.
El món n'és ple.

divendres, 12 d’agost de 2011

Esto es una mierda cargada de complacencia para con uno de los jefes que de lo único que habla es de otro superior encantado de ver cómo sus oficinistas se hacen la pelota unos a otros, deleroso porque un día sea él sobre quien caigan los halagos, que seguro que le caen, pero solo por los pasillos porque él nunca permitiría que le hicieran la rosca en público, niiiiños, no me hagáis sorojar y tal y cual.

Y es esta una mierda tan tan tan practicada que me hace sentir lastimica por aquellos que creen que, por no sé qué tipo de gracia divina, en Catalunya, un día, se van a poder hacer las cosas bien y no va a acabar Catalunya siendo un país de pandereta como cualquier otro de por aquí cerca.

Yo esta tarde cojo un autobús para S'agaró. Y estoy con tal mala leche encima por cosas como esta infame demostración de colegueo interesada, que me voy a aguantar las ganas de preguntarle a quienquiera que se me siente al lado si prefiere las ciencias, las letras o un filete con patatas, no sea que me responda lo que no es y a mí se me vuelva a olvidar que todo es literatura y vuelva a hacerme ilusiones estúpidas.

dimecres, 10 d’agost de 2011



Treure la safata d'scones del forn i pensar en lo guai que seria ser candidat en plena campanya electoral, posar-los en un paquet moníssim i enviar-los al despatx del líder de l'oposició amb una nota que digués: "Gaudeix-los: és el més a prop dels escons que mai podràs arribar".
Entonces, estamos de acuerdo en que agosto está siendo borrado de los calendarios. El concepto agosto, digo, y está bien porque a ver con qué derecho había aparecido ahí hace casi cuarenta años, traído un poco por las suecas con la única excusa del sur y la playa, y azuzado después por compañías aéreas y operadores turísticos que estaban que lo tiraban, a base de mensajitos de usted también puede sentirse rico, como en lata de sardinas, en su medio metro cuadrado de avión y de superficie para instalar la toalla, pero tirado a la bartola, que se lo ha ganado, hombre, todo el año trabajando... desconecte un poco, váyase, que para volver ya habrá tiempo y ese tiempo será en septiembre pero nunca, nunca, en agosto... A no ser que el concepto agosto, como este año, esté siendo borrado de los calendarios a base de indignaciones que no paran, de revueltas que no marchan de vacaciones, de vecinas que lanzan bolsas de basura por la ventana porque el volumen de la película no deja dormir a los niños (a ver cuándo había pasado eso un agosto a las once de la noche) y conversaciones en una terraza que acaban haciéndote soltar el te quiero menos pavo de la historia, en pleno agosto, mes en el que tradicionalmente lo último, lo último, era soltar un te quiero a no ser que hubiera una intención clara de encamarse, con la certeza de que septiembre, que ya no era agosto, estaba a la vuelta de la esquina.

Pero bueno, es que, por si no se habían dado cuenta, agosto está siendo borrado de los calendarios, e igual es porque nadie, desde un principio, debió colocarlo ahí, que la gente se acaba creyendo estas cosas y luego vienen las decepciones en forma, de nuevo, de un septiembre, este, esta vez, sin esperanza de que otro agosto vaya a volver, que es lo más terrible, o no, de todo este asunto de la reordenación del nuevo orden que no sé a ustedes pero a mí me tiene la vida un poco vuelta al aire.

dimarts, 9 d’agost de 2011

Sehnsucht: nostalgia de Berlín que uno siente, aun sin haber estado nunca allí, cuando, desayunando en el Federal de la calle Borrell, junta dos recuerdos en su cabeza: el de una vez, que le dijeron que aquel bar parecía berlinés, y el de otra, que le contaron que en las cafeterías berlinesas la gente se sienta en silencio a tomar su café mientras lee tranquilamente.
Este agosto en el que el mundo ha decidido no pararse, que nos tiene como las gallinas, que si no hace calor es que no es verano y venga los mercados a hundirse y los londinenses a hacer la revolución. Y lo deslucidicos que están quedando los suplementos de vacaciones y lo desnutridos que se ven los niños somalís, que son los hijos de los niños somalís que se morían hace veinticinco años, ¿se acuerdan? Aquellos que empezaron a morirse justo después de que se anduvieran muriendo los niños etíopes, hace treinta.

Yo estos días me he andado acordando de las huchas del Domund y me han pasado por la cabeza unas cuantas barbaridades porque, ¿quién nos iba a decir a nosotras, que teníamos ocho años y que echábamos a la hucha cinco duros a la semana, los viernes, un poco para salvar la vida a esos chavales con esas barrigas tan poco coherentes con el hambre que decían que tenían, un poco para que el termómetro que teníamos enganchado al lado de la pizarra marcara en rojo más arriba que el que había al lado -el de los chicos- en azul; quién nos iba a decir que esos chavales tendrían hijos barrigones y protomuertos de hambre también?

Barbaridades, ya les digo, barbaridades en pleno agosto he estado pensando.

dilluns, 8 d’agost de 2011

Ayer la vecina del tercero nos tiró, al grito de ¡Que tengo niños!, una bolsa de basura desde el balcón justo en el momento en que al Torete le perseguían a toda velocidad por la carretera de Castelldefels, después de contar con el Fitipaldi y el Pijo, en un terrado, el botín conseguido en el último palo. Y todo esto pasó en el cine al aire libre de la c. Aurora, que está instalado al lado del parking en el que empieza El triunfo, de Casavella.



Y yo flipé pepinillos, claro, por la redondez del asunto.