dimarts, 24 de gener de 2012

Diu: Lo que pasa es que cada vez hay cosas que suenan más ridículas.
Dic: ¿Por ejemplo?
Diu: Enamorarse.
Dic: Ah, ja...
...
...
Remunta: AH! He visto lo de La Vanguardia! Guay, no!
Jo no: Sí. Guay.
Riu: Joder, tía, estás triunfando!
Dic: Sí. Sí. Guay.
Pero hay que debutar en la vida. No queda más remedio. Y la vida acaba por mandarle a uno sus reclutadores. (...).
Lo más curioso de los chicos como yo es que igual pueden acabar enterrados en el Panthéon que en el cementerio de Thiais, en la división de fusilados. De ellos pueden sacarse héroes o sinvergüenzas. Nadie sabrá que los metieron en malos pasos en contra de su voluntad. A ellos lo que les importaba era su colección de sellos y quedarse tan tranquilos en la plaza de Les Acacias, respirando a bocanadas breves y precisas.

La ronda nocturna. Trilogía de la ocupación. Patrick Modiano.