dilluns, 9 d’agost de 2010

(De cuando diciendo rubia quiero decir cualquier otra cosa)

J. ayer me dijo que era muy injusto pero que las tías rubias lo tenemos muy difícil. Y yo pensé: Joder, y tan injusto: para empezar, yo no soy rubia. Ni siquiera me creo rubia. Hay gente que me trata como si fuera rubia, sin ningún tipo de miramiento, pero yo todo lo padezco como la castaña que soy. Piensan: "Esta rubia lo que se merece es esto" y esperan de mí reacciones de rubia. Y yo, claro, llega un momento en que lo único que sé hacer es quedarme en mi casa sufriendo como sólo sufren las castañas. Igual, si fuera rubia de verdad, no sufriría tanto.

Sí que es injusto, sí.