dissabte, 8 de setembre de 2012

La única esperanza de hoy es golpear fuerte con la derecha mientras se conserva la cordura con la izquierda. La política se va a convertir en una pelea de gallos y la razón se irá por la borda. Tendrá que haber alguien que lleve la bandera.
Mi idea de la nueva novela tendría que encajar con esta situación pero ahora no veo ninguna esperanza de conseguirlo, si es que sobrevive alguna editorial al caos nazi que sin duda se nos viene encima. ¿Cómo íbamos a saberlo o a adivinarlo? Creo que esta vez hemos tocado techo.
Escríbeme si aún existes...


Le dice el loco de S. Thompson a William J. Kennedy en una carta escrita días después del asesinato del otro Kennedy, del presidente.

Es la primera carta en la que utiliza la fórmula 'miedo y asco' para referirse a algo que le producía terror.

(Esta mañana he enviado al Barcelonés un artículo en el que hablo de 'El escritor gonzo'. Estoy negra porque aún no está colgado. Es culpa mía, claro: me lo pidieron para la semana que viene, les dije que lo tendrían ayer y lo he enviado hoy, sábado. La gente descansa. Eres esclava del blog -me dijo un día Miquel Adam y tenía razón-; soy esclava de la inmediatez del blog).
Digo: ¿Y esos autores que en Madrid venden como churros y aquí, a mí, prácticamente no me suenan de nada?
Dice: Bueno, las librerías tienen el espacio que tienen, y lo que en Madrid no está ocupado por libros en catalán, lo tienen que llenar con otra cosa.

Y me imagino en una librería de Madrid, sin Rodoredas, Plas, Bonets, Bauçàs.

Y cambia de tema y dice: ¿Has visto que proponen a Murakami para el Nobel?
Digo: Murakami hace literatura japonesa para tontos. También proponían a Cabré.

Y hacemos, en un momento, una lista de gente que tendría o habría tenido millones de veces más derecho, por obra, por universo, al Nobel que Cabré. Y salen Rodoredas, Plas, Bonets, Bauçàs.

Y acabo diciendo: Bueno, me voy a trabajar.
Y contesta: Esto que estábamos haciendo, nena, también era trabajar.