divendres, 8 d’abril de 2011

-Yo quería contarle cómo había ido el martes pero, como no me llamaba, cogí el teléfono, le llamé yo y se lo conté.
-¡Hombre, no! Pero así él tuvo lo que quería sin mover un dedo.
-Es que igual él ni siquiera quería saber cómo había ido el martes.
-Entonces ¿para qué le llamas?
-Porque yo sí que quería contárselo.
-Tú lo que querías era que te llamara.
-Y ¿qué iba a hacer? ¿Quedarme esperando?

(Vuelve el silly talk en las terracitas al sol. Yuju).
(Entrar en un bar lleno de gente, pedir una cerveza, preguntar si te la puedes tomar en la calle y que te digan que sí, pero en vaso de plástico.
Tener que preguntar si te puedes tomar la cerveza en la calle ya es triste. Que te digan que sí pero en vaso de plástico, lo es más. Pero bueno...).

Decía que estaba yo en la calle tomándome una cerveza con dos amigas, cuando pasa una tía en bici y saluda a Joana, hola qué tal, hola qué tal, que si ahora tengo una agencia de street casting, que si te tengo en el catálogo, que si pues que me borres porque ahora estoy liada con otras cosas, que si la vida es mejor sin jefes, que si estamos todas de acuerdo.

Que si me mira.

-¿Te puedo pedir tu teléfono, que ahora van a hacer una película y buscan caras antiguas? (ella)
-La actriz no soy yo; es ella (señalando a Anna). (yo)
-Es que buscan caras antiguas. (ella)
-Ah, pues conozco a alguien que se parece mucho a mí (por Natalia). (yo)
-Pero ¿qué pasa, que tú no quieres? (ella)
-Sí, bueno, pero igual las dos... (yo).
-Es que buscan caras así de entre 25 y 35, como de hace un siglo. (ella)

Es que buscan caras así como de entre 25 y 35, como de hace un siglo.

De 25 y 35, de hace un siglo.

De hace un siglo, que tengan entre 25 y 35.

Qué fantástico.
La ideaaaaaaa de una cara que tenga un siglo, que tenga 25-35 años.
(Bueno, ¿qué? Yo también he sucumbido a Noguera).

Y qué bien, con Joana y con Anna, con nuestras cervecicas, aunque sean en vaso de plástico.

¡Ja!