dilluns, 19 de setembre de 2011

Esto:



y esto:



Cosas bonitas a mí, por favor, gracias.
Dicen en Pequod que, a veces, entre los libros que les vienen en lotes, de pisos que vacían, hay volúmenes de autoayuda; que los guardan dentro y que, si alguien les pregunta por ellos, los sacan y los venden, claro que sí.

Pequod es una librería pequeñita en la calle Milà i Fontanals, 59, en la que se venden novedades de editoriales también pequeñas y libros de segunda mano. Consu, la librera, se hace un lío con el datáfono casi cada vez que cobra con tarjeta: dice le sale la totalización cada dos por tres y la va guardando sin saber muy bien qué hacer con ella. Si le hablas de Caldwell, te dice que le encanta que en sus historias haga siempre tanto calor; si le pides "Mi madre es un pez", de cuenta que David Martín Copé pasó a verle el otro día; si le dices que la primera vez que leíste a Carson McCullers era verano, llovía y estabas trabajando en una tienda muerta del asco porque no entraba nadie, te dice ay, pobre... y te consuela ¿Se imaginan? Es como entrar en un sitio en el que te conocen un poco de siempre y supieran en seguida de qué o quién estás hablando.

Yo digo que larga vida a Pequod, que tiene nombre de ballenero, y a su capitana, que cuando te vas, te despide con un que lo pases bien en el cine. Lo pasé muy bien en el cine, sí. Lo pasé muy bien aquella tarde.