dissabte, 12 de maig de 2012

... festival eres tú.

Y va el Sito Subirats y me canta una jota. Y cuando acaba, me mira desafiante, así como diciendo ¿qué? Y Víctor, que anda por ahí, me dice: ahora le tienes que contestar. Yo les digo que no me sean bertsolaris, que en Navarra, las jotas no se contestan, que acaban con un chimpón de guitarra o con un riau riau, y ya está, se ha acabau. Que es todo en uno, en Navarra, una jota. Pero el Sito me levanta las cejas, así como diciendo otra vez ¿qué? ¿qué? Y no puedo más que contestarle cantando, brazos en jarras:

Y ahora tú te quedas
esperando una jota
Pues yo te contesto
que no es chirigota

Y no tengo ni idea de lo que le he querido decir, pero lo dejo mudo, que mira que es difícil dejar mudo al Sito. Pues callado se queda por un momento para acabar diciendo òstia, tia, Sucunza! Bueno, ¿no quieres polvo?, pienso yo, pues no vayas a la era. Pero esto no era así: la jota, en Navarra, no se contesta, y ayer a mí me obligaron a contestar a jotas de allá abajo con jotas de allá arriba. Y como esto siga así, me veo cantando más jotas el día de la romería de la calle Carretes que están organizando las chicas de las Fernández. Y no sé, yo no había venido a esto. Yo había venido a ver recitar a Urayoán Noel y a Saul Williams en la Virreina. Pero ahora veo que son las cinco de la mañana y que estoy con Urayoán en el Kentucky, traduciéndole del euskara una bufanda del Atletic de Bilbao que hay colgada en la pared y descubriendo luego con él todos los paralelismos que hay entre el español portorriqueño en Nueva York y el catalán en España. Y como es una cosa de la que nunca acabaríamos de hablar y es tarde y estamos borrachos, decido que ya es hora de ir a casa pero le pido antes que me haga un poema en el whatsapp del móvil. Le conecto el modo reconocedor de voz y le planto el cacharro en la boca.

Y Urayoán dice:

ES LO QUE HAGO TODO EL TIEMPO

Y el móvil poeta escribe:

HE SIDO UN LOBO SOLO TODO EL TIEMPO

Le mando el poema a Olga y le digo: tienes un poema de Urayoán Noel en el móvil. Y con esto y un bizcocho, salimos a la calle, Víctor y Urayoán se van para las Ramblas; Max y Olga deciden acompañarnos a Sito y a mí porque no se fían de dejarnos solos, a ver si nos vamos a liar a jotazos en plena calle. Metemos a Sito en un taxi, me meten a mí en mi portal y tiran Carretes arriba, en sentido contrario del que será, seguramente, el de la romería que ahora, al parecer, tenemos pendiente y que tiene toda la pinta de que acabará también en jotas de las que no se contestan, ¿qué se van a contestar? hombre, por Dios, que sois todos una panda de bertsolaris.