dijous, 24 de maig de 2012

Hemos pasado, volviendo a casa, por fuera de un restaurante en el que había una fiesta privada en la que la gente se paseaba por toda la sala con su plato en la mano. La comida estaba en una mesa pegada al ventanal. La gente iba, cogía un plato limpio de la pila que también había en la mesa, se servía de las bandejas llenas de comida, se daba media vuelta y se ponía a hablar con otra gente, que también tenía platos llenos de comida en una mano y que circulaba por la sala.

Hay cosas que se ve que ya comenzaron con una idea de bombero. Una idea del tipo: seremos doscientos, no cabemos... Pues fuera mesas y sillas. Y cubiertos. Y ¿cómo comemos? De pie, cosas pequeñitas, que no manchen demasiado y que puedan comerse con las manos.

Una mierda de idea. Cutre.

Trasládenlo a otras ideas. Verán que más que ideas son apaños. Y cuelan. Han colado.