divendres, 1 de març de 2013

Post publicitario colgado desde el más absoluto arrobamiento lector:

Mark Twain, hace casi un siglo:
... en todas las épocas los pueblos de Europa han sido diligentemente entrenados para evitar que mediten sobre las imposturas de la monarquía y la nobleza, entrenados para reverenciarlas; y a resultas de ello, reverenciar se ha convertido en ellos en una segunda naturaleza. Para despertar a los pueblos es suficiente con inyectar un poco de la cualidad contraria en sus embotadas cabezotas. Durante siglos, cualquier expresión de la llamada irreverencia ha sido considerada pecado y crimen. El fraude y estafa de todo esto quedan bien patentes en cuanto se piensa que nadie más que uno mismo está legítimamente cualificado para juzgar lo que merece reverencia y lo que no.

Es de "El pretendiente americano", rescatado por Navona.
En breve, de nuevo en todas las librerías.