dissabte, 27 d’octubre del 2012

Ya, igual es feo que lo ponga aquí, pero es que no sé si nunca nadie había dicho cosas tan bonitas sobre algo hecho por servidora. (Exceptuando sobre alguna tortilla de patatas que, a qué negarlo a estas alturas, me salen de rechupete).

divendres, 26 d’octubre del 2012

Imagina: Tienes 14 años y estás con tu madre de uñas unas cinco horas al día (duermes ocho, estás siete en el instituto, dos en actividades extraescolares -una en piano y otra en inglés- y dos más con los amigotes, comiendo pipas en el banco). Vas con ella de morros, en el coche. Suena una canción que le gusta en la radio y se pone a bailotear. La miras de reojo pensando, qué vergüenza, qué vergüenza... Tu madre, paradas en el semáforo, baila y canturrea -qué vergüenza-. La canción es muy hortera. Miras por la ventanilla, arrugas la nariz y achinas los ojos -que pareeee...-.

Imagina: Abres un blog de un columnista a quien le tienes cierta tirria. Te encuentras con un artículo en el que cuenta lo bien que se lo ha pasado en el concierto de Lana del Rey; te encuentras con que se ha puesto un avatar de un personaje de Disney; te encuentras con que ha puesto de fondo de página una foto en la que está haciendo el tonto, riéndose.

No soportas que nadie tenga vida a parte de la parte de su vida que le relaciona, personalmente o no, contigo porque no imaginas que nadie tenga vida a parte de la parte de blablablá. Cuando la ves, esa vida, es como si se produjera un fallo en el sistema; una bajada de guardia, por su parte, que a su vez te desarma, te desconcierta.

Bueno, le has visto la parte amable -por hortera que sea- al idiota -según tú, en ese momento-. Se te ha descuadrado la imagen (las Infantas bailando el Macarena; Berlusconi jugando con un gatito); se ha revelado un perfil que podría resultar humanizador (Kim Jong-il mirando una col, Laporta tirándose cava por la cabeza).

Solo queda, por no recurrir a la demagogia, correr a encerrarte en la habitación, poner la música más alta y esperar a que vuelvan a ser ellos para tú poder seguir siendo tú.

dilluns, 22 d’octubre del 2012

Lo que hace Jordi Évole está muy bien.
Esta muy bien porque coge a Mas, por ejemplo, ayer, y nos lo pone a enseñarnos los calcetines. Y los calcetines son ejecutivos -de ejecutar- marrones horrorosos. Y los calcetines son él diciendo que el referendum lo convoca cuando le vaya bien -que para eso manda- cuando esté seguro de que va a salir lo suyo; que eso no es injusto, que lo injusto es que solo tengan cuatro años para hacer lo que les vaya bien, y que, ah, esas son las reglas del juego.

... y que apoyó al PP en mociones absurdas, sí, pero que qué nos creemos que hacen PSOE y IU, ¿eh?, cuando les conviene también, ¿eh?, ¿eh?

Y Mas se lleva a Évole a Vilassar -de Mar, ojo-, porque allí luce más de sport y porque queda más Pujol esto de fer Catalunya -de mar, ojo-, y porque si pasa una abuela por ahí y a él le da por agarrarla del brazo y salvarla de un ficticio coche atropellador -que esa carretera es muy peligrosa-, hay menos posibilidades de que la abuela le suelte un bolsazo. Y Évole va porque en esa casa vacía, vacía; en el sofá viejo, viejo, igual al President se le escapa un 'independencia'; y, si no se le escapa, se apoltronará un poco más en el sofá y hará así, así, con el pie cruzado, y dirá 'mire, mire, mire', y enseñará más el ejecutivo marrón confiando en que nadie lo ve porque está en su casa, pero todo el mundo le escucha, porque hay una cámara. ¿O era al revés?

Ayer a Más lo desnudaron. En pelotas lo dejaron a golpe de 'tú, haz el referendum que yo votaré no', 'tú, haz el referendum, que yo no me vuelvo para Extremadura porque esto ya es España', 'Yo te presto el voto para que tú hagas el referendum, pero solo te lo presto esta vez', 'Tú, haz el referendum, pero yo no me olvido de los tijeretazos que nos has metido a las universidades'.

Lo desnudaron y salió el ejecutivo (marrón). Lo desnudaron y salió el político, solo, en una casa vacía, agarrándose al castellano, agarrándose al antimilitarismo, resistiéndose a decir independencia. En pelotas, lo dejaron, por si a alguien aún le quedaba un mínimo de idealismo tontorrón que le hiciera pensar que esto no es solo un juego de ejecutivos (marrones).

divendres, 19 d’octubre del 2012

Acabo de descubrir un segundo motivo para un tipo de alegría que los catalanes de nacimiento nunca llegarán a conocer:

El primero es el que se experimenta cuando el primer equipo de fútbol de tu ciudad sube de división.
El segundo, el que se experimenta cuando abres "Escafarlata de l'Empordà" y descubres que no solo te gusta lo que lees, que con eso ya contabas, sino que además que eres capaz de entenderlo!

JA!

Catalans, no teniu ni idea de què és ser feliç.
No hay cosa más rotunda que una nube de Xavier Puigmartí. ¡Ja! Una nube. Rotunda. No les cuadra, ¿eh?

Las nubes: esas cosas que van por el cielo cambiando de forma y que, cuando descargan como hoy, se desdibujan y se desinflan. ¿Pues no va ahora Puigmartí y las vuelve a dibujar? ¿No va el tío y las cuelga por ahí, no en el espacio, que es el sitio natural de las nubes, sino en el ciberespacio, que es el sitio artificial de la nada, o sea, el sitio natural del todo que al final también es nada?

Pero es que Puigmartí no se conforma con eso: Puigmartí luego va y las materializa, las nubes, en forma de pintura, las enmarca y las cuelga de una pared, en un local, este sí, rotundo: de aquellos de pared de piedra de a metro de ancho que, estando a pie de calle, parece sacado de las profundidades de alguna cripta románica navarra -y todo el mundo sabe que las cosas, las criptas incluso, en Navarra son más rotundas que en ningún otro sitio-, y nos las planta ahí, ancladas a la milésima de segundo en la que esas nubes tuvieron, en la cabeza de Puigmartí, esa forma nada menos.

En la Tienda de nubes del carrer Nou de Sant Francesc se venden momentos de Puigmartí mirando al cielo y momentos de Agrimensor Frikosal mirando a la tierra y a todo lo demás, a lo que no es nube. Y yo mirando esos momentos, me imagino a Xavier y a Agrimensor, espalda con espalda, diciendo "¡mira abajo!", el segundo; y "¡mira arriba!", el primero; y "¡mira al rededor!", otra vez el segundo. Y a los dos apuntando al cielo, apuntando a la tierra, con el pincel y con la cámara, con la cámara y con el pincel. Y a Cosmic también me lo imagino, dando saltitos, queriendo subirse a la nube, queriendo bañarse en el lago que miran Puigmartí y Frikosal. Y riéndose y llorando, Cosmic, por todos los que no somos nube, los que no somos estrella ni montaña ni todo lo demás.

Y yo lloro un poco también pero sobre todo río, porque Xavier ha abierto su tienda de nubes en un sótano que no es sótano; porque las ha bajado del cielo, las ha anclado a la pared y ha hecho que parezca todo lo contrario: que nos ha subido a nosotros al cielo y nos ha puesto ahí, a bailar, a reír y a llorar con Cosmic y con todo lo demás.

dijous, 18 d’octubre del 2012

Au, va! Ahora resulta que todo este follón del Bestiari il·lustrat ha pasado porque la gente tiene miedo de Jair Domínguez, guionista y escritor con un montón de libros que vender, ¿no?
Jair Domínguez, ¿a quién se le ha ocurrido darle una escopeta al independentista y antimonárquico de Jair Domínguez? ¿A los guionistas de ese programa cuya actividad radicalmente crítica ante la política todo el mundo conoce? Sí. Al Bestiari Il·lustrat, ¿no? Hablamos del mismo programa, ¿no? Au, va!

A ver: esa escopeta era de atrezzo, tan de atrezzo como la cabeza de ajos que le pusieron a Casavella delante, en la mesa, entre sus libros, en el QWERTY cuando lo entrevistaron por "Lo que sé de los vampiros", novela en la que no salía ningún vampiro, por cierto; como las gafas de leer que un día aparecieron colgadas por todo el plató de L'hora del lector por el simple motivo de que era un programa de libros... Que mira, con Jair Domínguez, al menos, la clavaron un poquito más en cuanto al contenido de sus novelas; dio un poco más el pego de que la Ballbè se había leído alguno de sus libros antes de entrevistarlo. Y, además, quedaba bonita una escopeta: quedaba bonita dentro de lo que es la estética bonita para este programa, que si nos vamos a fijar en el mensaje, mejor no lo hacemos porque, piénsenlo: ¿cómo cuadra una escopeta y un tío paseándose con ella sin rumbo en un programa cuya cabecera está protagonizada por un jirafo y una jirafa? Es que lo raro es que no les haya caído encima WWF/ADENA con toda la caballería. Es que lo raro, si me apuran, es que no se haya interpretado todo como un homenaje a las cacerías de Su Majestad... o ¿sería al contrario? Una crítica a las cacerías de Su Majestad era lo que estaban haciendo. Qué sutiles los guionistas, qué sutil Jair Domínguez. O callen, ¿que no habían pensado en nada de esto? ¿No será todo interpretación posterior y delirante de una cosa que para ellos era simplemente bonita de ver y. ahí, un poco al límite de lo cool?

Callen, callen, que igual no había intención alguna más que la que se le ha buscado después. Que igual más de uno anda estos días en círculos, con las manos en la cabeza, repitiendo 'la que hemos liado, la que hemos liado...'.

Y así, de boutade en boutade, con la televisión de por medio.
Mi padre, que me está haciendo una campaña que ni Rob Lowe en el Ala Oeste de la Casablanca, me rebota un mail de un amigo suyo que, habiendo leído 'La tienda y la vida', se sorprende de que cite 'Nada', de Carmen Laforet. Le comenta el amigo algo así como que qué fuerte que cite como referente uno de los primeros libros que él leyó. Le digo a mi padre a vuelta de correo que le dé las gracias a su amigo por los comentarios y que le diga que si solo leyéramos contemporáneos, además de no saber nada, estaríamos todos hechos un absoluto lío, no siendo ni siquiera conscientes del lío que estaríamos hechos.

Unas horas después de tal intercambio de mails, Xavier Antich cuelga este twitt

#MentidaPodrida: "Catalunya no és Escòcia, sempre va formar part d'Espanya" (Esperanza Aguirre).

en el que Aguirre vendría a ser la contemporánea y la Historia, todo lo demás.

Este viernes, el programa 'Amb filosofia', del propio Antich y Emilio Manzano, va dedicado a la memoria. Imaginen lo distinto que sería el mundo si la memoria fuera exclusivamente inmediata -memoria de pez-, si el referente partiera de Aguirre y no de antes; si partiera el referente de María Dueñas y no de Laforet o de Dante o de Homero, por ejemplo.

Pues tengo malas noticias: efectivamente, de Aguirre y de Dueñas parte la memoria colectiva, la mayoritaria. ¿Qué digo, de Dueñas y de Aguirre? Del taxista que nos ha cogido esta mañana, parte la memoria colectiva.

Y con eso, todo se reduce a a ver quién la dice ahora más gorda en campaña. Y con eso, de aquí a un mes y pico, todos a votar.