Leo en La Vanguardia que en los últimos años se está poniendo de moda el Repairing.
Superada la urticaria que me produce el nombre que le han puesto al asunto (qué cutre, cuánto de chiste de no saber inglés y cuánto de TE damos las gracias por volar con nosotros. ¡Arg!) me leo el decá(+1)logo de la cosa:
1-Haz que los objetos tengan una vida más larga
2-Las cosas tienen que ser diseñadas para poder ser reparadas
3-Reparar no significa reemplazar
4-No rompas el objeto o el producto, hazlo más fuerte
5-Reparar es una oportunidad creativa
6-Reparar va más allá de las modas
7-Reparar significa descubrir
8-No sólo se tiene que reparar en momentos de crisis, también en tiempos de bonanza económica
9-Cuando reparas algo, aquello se convierte en único
10-Reparar te ofrece más independencia de la tecnología
11-Puedes reparar cualquier cosa, incluso una bolsa de plástico
Y me viene a la cabeza la historia de un enano manufacturado en China y distribuido por todo el mundo en grandes almacenes, cuya única misión fuera la de hacer feliz a la gente. La gente es como es, claro, y cuando el enano se rompe y deja de hacerles el servicio, lo tira al contenedor de orgánica. Pero el enano tiene un dispositivo de autopropulsión y está programado para, al accionarlo, salir disparado del contenedor marrón y volver con su antiguo dueño con la esperanza de que a) lo repare o b) lo recicle como objeto decorativo. Triste, ¿eh?, lo mal aprovechado que acaba el enano de pie de lámpara, de muñequito de los achuchones desesperados o de juguete para el gato...
Todo eso me ha venido a la cabeza y no ha tardado en mezclarse ahí con mi obsesión de estos últimos días: la taxidermia, ya lo saben. ¿No sería la taxidermia la forma definitiva del repairing (puaj! puaj!)? Cumple los once preceptos: repásenlos ustedes mismos. Mi favorito es el número 6: "La taxidermia va más allá de las modas", el 8 y el 10 me parecen prescindibles y cogidos por los pelos, pero también encajan.
En fin, un día igual les cuento en qué acaban todas estas investigaciones mías sobre el disecado (que es una técnica que da como resultado un cierto tipo de taxidermia) y demás. De momento sólo les dejo con un sonido: el ruidito que debe de hacer al abrirse y cerrarse el cajón en el que se guardan los ojos de vidrio en el taller de un taxidermista.
divendres, 22 d’octubre del 2010
dimarts, 19 d’octubre del 2010
La vida estaba llena de problemas, aunque en Barcelona, en aquellos años, la vida era maravillosa y a los problemas los llamábamos sorpresas.
-Los detectives salvajes. Roberto Bolaño.
A mí sí que me ha pasado una cosa maravillosa: A cien páginas de acabar este libro de aquí arriba, justo en el momento en el que se encendía el piloto rojo de "Ve empezando a buscar otra lectura", cae en mis manos un sobre con mi nombre escrito, en el interior del cual me encuentro un libro con unas chicas pistoleras en la portada.
Esto sí que es una sorpresa, no en el sentido de problema sino en el sentido de ¡¡¡yippie!!!
Ahora Bolaño me quema y el diablo me llama.
-Los detectives salvajes. Roberto Bolaño.
A mí sí que me ha pasado una cosa maravillosa: A cien páginas de acabar este libro de aquí arriba, justo en el momento en el que se encendía el piloto rojo de "Ve empezando a buscar otra lectura", cae en mis manos un sobre con mi nombre escrito, en el interior del cual me encuentro un libro con unas chicas pistoleras en la portada.
Esto sí que es una sorpresa, no en el sentido de problema sino en el sentido de ¡¡¡yippie!!!
Ahora Bolaño me quema y el diablo me llama.
dilluns, 18 d’octubre del 2010
Totalmente desvelada, a las 5 de la mañana, me he puesto a mirar manuales de taxidermia. Y entre que aún no ha amanecido, el silencio este tan desubicado (que aún sin ser de día, esto sigue siendo el centro de Barcelona) y el tono tan técnico y aséptico de las explicaciones que he ido encontrando sobre maneras de cortar, abrir, vaciar, rellenar y substituir, han hecho que una sensación de ilegalidad y de estar en la mente de un asesino extremadamente escrupuloso me haya acompañado hasta ahora que ya está empezando a amanecer.
En el noble arte de la taxidermia se trabaja sobre animales ya muertos. Pero si un día de éstos se presentan por sorpresa en mi casa y les abro con un delantal de charcutero puesto, no sé, corran.
En el noble arte de la taxidermia se trabaja sobre animales ya muertos. Pero si un día de éstos se presentan por sorpresa en mi casa y les abro con un delantal de charcutero puesto, no sé, corran.
diumenge, 17 d’octubre del 2010
Notas sueltas del fin de semana
-He vuelto a pasar por la calle Aurora (era la calle Aurora, no la de la Cera, como había explicado en otro sitio) a ver si volvía a ver al señor con la gallina. No estaban. Igual salen a tomar la fresca sólo por la noche. Luego volveré a pasar: daba gusto ver a esa gallina tan oronda y también la orondez de satisfacción de la cara del señor; qué orgulloso parecía estar de su gallina. Estoy segura de que si le tiro un poco de la lengua, una de dos: o me explica historias maravillosas de su gallina o me dice con todo el aplomo (y la razón) del mundo: "Nena, ¿qué hay de raro en que un señor tenga una gallina?"
-En un momento de debilidad, una amiga dice que le da coraje pensar que a su exnovio le va tan bien. Le digo que lo de tenerle mucha rabia a alguien pasa siempre por imaginarse (y pongo mucho énfasis en la palabra imaginarse) que a ese alguien todo le va muy bien. Es un juego muy vicioso el de los vencidos. Apunto en la libreta "Nadie puede tener una relación de tú a tú con alguien mientras uno de los dos piense que el otro le debe un sentirse mal".
-He vuelto a pasar por la calle Aurora (era la calle Aurora, no la de la Cera, como había explicado en otro sitio) a ver si volvía a ver al señor con la gallina. No estaban. Igual salen a tomar la fresca sólo por la noche. Luego volveré a pasar: daba gusto ver a esa gallina tan oronda y también la orondez de satisfacción de la cara del señor; qué orgulloso parecía estar de su gallina. Estoy segura de que si le tiro un poco de la lengua, una de dos: o me explica historias maravillosas de su gallina o me dice con todo el aplomo (y la razón) del mundo: "Nena, ¿qué hay de raro en que un señor tenga una gallina?"
-En un momento de debilidad, una amiga dice que le da coraje pensar que a su exnovio le va tan bien. Le digo que lo de tenerle mucha rabia a alguien pasa siempre por imaginarse (y pongo mucho énfasis en la palabra imaginarse) que a ese alguien todo le va muy bien. Es un juego muy vicioso el de los vencidos. Apunto en la libreta "Nadie puede tener una relación de tú a tú con alguien mientras uno de los dos piense que el otro le debe un sentirse mal".
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Notas
divendres, 15 d’octubre del 2010
Mueran los ilustradores de personajitos cabezones (esa especie de mangas mal digeridos, de mejillas sonrosadas y ojos grandes con pupilitas vibrantes y en permanente estado de humefacción -me la he inventado esta última palabra-...).
Detalle, denme detalle; nada de fondos difuminados residuo de la época no superada de pintura con dedos de la guardería.
Dadme más libros de Einar Turkowski!
Uy, pero miren, ¡si hay uno nuevo y dentro de un mes es mi cumpleaños!

¡Gracias!
Detalle, denme detalle; nada de fondos difuminados residuo de la época no superada de pintura con dedos de la guardería.
Dadme más libros de Einar Turkowski!
Uy, pero miren, ¡si hay uno nuevo y dentro de un mes es mi cumpleaños!

¡Gracias!
dimecres, 13 d’octubre del 2010
Ni me acordaba pero claro, hay cosas que no hacen falta recordarlas porque están aquí siempre, a todas horas, te las meten por los ojos y por las orejas, son titulares en todos los periódicos y tendrías que ser ciego, sordo, autista, niño burbuja o preso incomunicado para no enterarte.
Los mineros. Los mineros están saliendo de la mina con cuentagotas. Treinta y tres gotitas de sangre, sudor y lágrimas siendo succionadas más que escupidas de un agujero en el suelo. Cada hora aproximadamente sale uno encapsuladito y con gafas de sol y se encuentra de narices con el presidente de Chile (imagínense que son ustedes el presidente de Chile.... No, hoy no les voy a hacer esto, qué horror ser el presidente de Chile hoy) listo para soltarles la frasecita: "Bienvenido a su patria", "Bienvenido al exterior", "La superficie le recibe con los brazos abiertos", "El país se alegra de que vuelva a estar con nosotros"... y así hasta treinta y tres. Y venga besos y abrazos y venga "le presento a mi señora" y venga "ah, sí, por cierto, ahí está la suya también".
En fin, que criticable lo es todo esto, y mucho: empezando por el anuncio que te meten cuando conectas con la CBS desde El País ("El show comenzará en 15 segundos", dice la frasecita con la que arranca la cuentaatrás de la duración de la publi: el "show", dice) y acabando por el artículo "Cómo sobrevivir a los medios" que publican en El País mismo. Sin olvidarnos de la orla con las fotos de los treinta y tres, que han colgado en la portada misma de la web del diario, en su esquina superior derecha, que, por formato, a mí ahora me recuerda al cuadro de los concursantes de Gran Hermano que ponen en la web de Telecinco, pero que antes, hace años, me hubiera referido directamente a los carteles que pedían el reagrupamiento de los presos, los que rezaban "Presoak Etxera", que pegaban en la pared de Curia con Navarrería.
Sí: criticables lo son las formas, pero efectivas también, que a mí me han conseguido arrancar una lagrimita cuando el supositorio extraíble en el que Juan Illanes hacía su particular viaje de vuelta del centro de la tierra ha asomado la punta, y eso que estaba recién levantada y aún no tenía yo la percepción a pleno rendimiento.
Y que lleve yo un rato repensándome si entro a degüello a criticar esas formas... Porque claro, el fondo es bueno, que al final están consiguiendo sacar a esos treinta y tres del ídem. Pero es que las formas... esas formas... Es la eterna cuestión al final: la de si el fin justifica o no los media.
Los mineros. Los mineros están saliendo de la mina con cuentagotas. Treinta y tres gotitas de sangre, sudor y lágrimas siendo succionadas más que escupidas de un agujero en el suelo. Cada hora aproximadamente sale uno encapsuladito y con gafas de sol y se encuentra de narices con el presidente de Chile (imagínense que son ustedes el presidente de Chile.... No, hoy no les voy a hacer esto, qué horror ser el presidente de Chile hoy) listo para soltarles la frasecita: "Bienvenido a su patria", "Bienvenido al exterior", "La superficie le recibe con los brazos abiertos", "El país se alegra de que vuelva a estar con nosotros"... y así hasta treinta y tres. Y venga besos y abrazos y venga "le presento a mi señora" y venga "ah, sí, por cierto, ahí está la suya también".
En fin, que criticable lo es todo esto, y mucho: empezando por el anuncio que te meten cuando conectas con la CBS desde El País ("El show comenzará en 15 segundos", dice la frasecita con la que arranca la cuentaatrás de la duración de la publi: el "show", dice) y acabando por el artículo "Cómo sobrevivir a los medios" que publican en El País mismo. Sin olvidarnos de la orla con las fotos de los treinta y tres, que han colgado en la portada misma de la web del diario, en su esquina superior derecha, que, por formato, a mí ahora me recuerda al cuadro de los concursantes de Gran Hermano que ponen en la web de Telecinco, pero que antes, hace años, me hubiera referido directamente a los carteles que pedían el reagrupamiento de los presos, los que rezaban "Presoak Etxera", que pegaban en la pared de Curia con Navarrería.
Sí: criticables lo son las formas, pero efectivas también, que a mí me han conseguido arrancar una lagrimita cuando el supositorio extraíble en el que Juan Illanes hacía su particular viaje de vuelta del centro de la tierra ha asomado la punta, y eso que estaba recién levantada y aún no tenía yo la percepción a pleno rendimiento.
Y que lleve yo un rato repensándome si entro a degüello a criticar esas formas... Porque claro, el fondo es bueno, que al final están consiguiendo sacar a esos treinta y tres del ídem. Pero es que las formas... esas formas... Es la eterna cuestión al final: la de si el fin justifica o no los media.
¡¡¡¡¡¡¡¡AAAAARRRRRGGGGGGGHHHHH!!!!!!!!!
(uf)
Por suerte, estas cosas suelen caer por su propio peso. Miren, la última pregunta y su respuesta (nótense el gran instinto editorial de la chick en cuestión):
¿Existen libros malos?
No. Cada libro aporta algo.
(uf)
Por suerte, estas cosas suelen caer por su propio peso. Miren, la última pregunta y su respuesta (nótense el gran instinto editorial de la chick en cuestión):
¿Existen libros malos?
No. Cada libro aporta algo.
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