divendres, 15 d’octubre de 2010

Mueran los ilustradores de personajitos cabezones (esa especie de mangas mal digeridos, de mejillas sonrosadas y ojos grandes con pupilitas vibrantes y en permanente estado de humefacción -me la he inventado esta última palabra-...).

Detalle, denme detalle; nada de fondos difuminados residuo de la época no superada de pintura con dedos de la guardería.

Dadme más libros de Einar Turkowski!

Uy, pero miren, ¡si hay uno nuevo y dentro de un mes es mi cumpleaños!



¡Gracias!

2 comentaris:

  1. yo le regalé uno de este hombre a un novio que tuve. Creo que me gustaba más a mí que a él.

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  2. Pues si me lo regalaras a mí te adoraría hasta el infinito.
    Huy, qué tontería, pero si ya te adoro hasta el infinito!

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