dimarts, 21 de setembre de 2010

Me he quedado pensando, después de lo del globo, de lo de Nueva York y de lo de Cadaqués, si aún me invento París.

París me la conozco como si la hubiera destripado en una de esas clases de anatomía de las ranas que yo nunca tuve en el colegio, igual porque era un colegio de pueblo y en los pueblos, los niños, las ranas las destripábamos en horario extraescolar.

Cuando el pensamiento de París surge en mi cabeza, consigue amarrarme a una cosa tan real, tan de sentido práctico y de recuerdos concretos que si, por ejemplo, se despierta en forma de cementerio Père-Lachaise aparecen adosados a él la línea de metro que debo coger para llegar hasta allá y la terraza concreta en la que puedo parar al salir para tomarme una cerveza antes de emprender el camino de regreso.

A la hora de inventarme París, la imaginación no me da para más porque ya he estado en todos los parises que puedo inventarme. Aún así vuelvo y vuelvo y no me canso de inventarme París.

Creo que debería existir un verbo que quisiera decir tener nostalgia exclusivamente de la ciudad de París.

3 comentaris:

  1. mal à Paris?

    pero eso es un sustantivo, y además complejo.

    mal à Paris-er?

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  2. Héctor, yo había pensado más en Paristalgia (que, aunque también es un sustantivo, suena a enfermedad, que es exactamente lo que es).

    Sr. Luri, eso sí que eran lemas ("Los cigarrillos París son los mejores" y lo demás es boutade).

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