dilluns, 3 de setembre de 2012

Entre mis pesadillas de principio de curso (y voy a una por noche, tú, un delirio) está, clarísimamente influenciada por el chusquero del 'por encima de mi cadáver', la del militar jubilado que conserva su arma, se infiltra en la manifestación del día 11 y abre fuego a discreción justo en el momento del indé de uno de los miles de i-indé-indépendéncià que se gritarán ese día.

Tragedia.

El otro día, en el Café de Ocata, el Sr. Luri expresaba su desazón ante los ecos de guerra que le traía el 'Diario de un brigadista' justamente ahora. Yo me sumaba a su inquietud en los comentarios: le decía que era el momento del héroe, o sea, del loco. Él me citaba a Nietzsche y, nota curiosa, el Liceu programa a Wagner.

Se está mirando hacia adelante, y es lo que hay que hacer. Y que un militar veterano diga lo que dice este tipo es señal de que, por fin, la cosa se está tomando en serio. En serio, digo. Así que no pierdan de vista la historia. Porque no se habrán creído la martingala de que todo en el ejército es casco azul, ¿no?

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Come swim w/me