dimecres, 14 de desembre de 2011

Dietario de la tienda. Día 3

Se nos han acabado los sobres de regalo, pero si viene mañana, que ya tendremos, le damos uno. Ha sido la frase del día. Hay gente que se va tan contenta y otros que ponen mala cara. Los hay incluso que te dicen que hombre, que cómo puede ser eso en Navidad. A ver, piensen un poco: si eso es, es precisamente en Navidad, que es cuando se gastan más sobres regalo, porque todo el mundo, como ustedes, los quieren porque todo el mundo, como ustedes, hace regalos en Navidad. Ya, lo siento, pero mañana mismo los tenemos aquí, es que estos días ya se sabe... respondo no diciendo para nada lo que pienso.

Esta camisa es mucho más de verano que esta, ¿no? Me dice una clienta levantando primero la camisa que tiene en su mano derecha, de cuadros rojos y negros, y después la que tiene en su izquierda, idéntica a la primera pero de cuadros azules y negros. Esas dos camisas son exactamente iguales: del mismo tejido, con la misma forma, las mismas mangas largas y el cuello cerrado. Son de otoño si las lleva con un jersey encima, de invierno si las lleva con un abrigo encima y más de invierno todavía si las lleva con una camiseta de cuello alto debajo, un jersey encima y un abrigo encima del jersey; el tiempo no va a cambiar si su marido se pone o no la camisa; el tiempo va haciendo y la camisa permanece; diría que, en cuanto a estabilidad, la camisa le gana al tiempo; que por derechos adquiridos por méritos en cuanto a impasibilidad, el invierno debería ser más de la camisa que la camisa del invierno, fíjese. Claro, es por el color: el rojo es más de verano, contesto no diciendo para nada eso que acabo de pensar.

¿Tienen pantalones de pinzas? No, no tenemos pantalones de pinzas. Son una horterada, los pantalones de pinzas: hacen que parezca que usted tiene caderas, los pantalones de pinzas. Las pinzas son un invento de alguien que no tenía barriga, ¿quién con una hermosa barriga como la suya estaría tan ciego como para pensar que las pinzas -que hacen que los pantalones sean más estrechos arriba, caigan abriéndose un poco en las pantorrillas y vuelvan a la estrechez de la pierna por que se ha robado tela por la parte de las costuras, no porque hayan puesto otra pinza abajo, que sería lo que al menos podría darle un cierto sentido simétrico a esa absurdidad fea, fea, fea que son los pantalones de pinzas- le favorecen? No, este año no nos han traído; no sé por qué, porque salen muy bien..., declaro encogiéndome de hombros no diciendo para nada todo esto que acabo de pensar.

Y así, las tardes.

7 comentaris:

  1. "Vull una camisa de quadres d'estiu i uns pantalons de pinces dins d'un sobre de regal." Va, què penses? :-P

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  2. Em poso a buscar la càmera immediatament, Tina!

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  3. Entesos, doncs em poso el sobre de regal al cap!

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  4. ¿Las pinzas horteras? ¿Horteras así Cary Grant y Fred Astaire? ¿Empezó la elegancia por lo tanto con los chulos piscina franceses de los 50?
    Unas pinzas comme il faut, no, claro, las de los modelnos disfrazados à la Brian Ferry, siempre sientan bien. Si no me cree, espere a que me deje caer un día por la tienda y verá. Verá y creerá.

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  5. Claudio! Pásese y enséñeme lo que vale un peine! jaja!

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  6. Ya que parece estar usted sólo en época de rebajas (por lo que el mundo de los dietarios sufre un lamentable quebranto), empiezo régimen hoy mismo para estar a punto para las de verano. Ya sé, ya sé,...pero lo bueno se hace esperar.

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