dimecres, 1 de juny de 2011

Viene mi jefe y me dice que, como hace dos años entraron a robar en la oficina, de vez en cuando lo graban todo. Me pongo de los nervios y me pasan los cinco meses que llevo trabajando aquí ante los ojos. Me enseña un USB de 16GB y me dice que grabe ahí los documentos importantes que tenga en el ordenador por si vuelven a entrar a robar.

Sólo cuando se ha ido y me ha dejado temblando, con el USB en la mano, me paro a pensar que lo único que podría echarme en cara –sólo si no tuviera un mínimo sentido del ritmo- serían los bailecitos que me pego en el trayecto de la mesa a la cafetera los viernes, cuando ellos no están y, como no molesto a nadie, me pongo la musiquita a un poco más volumen del normal mientras trabajo.

Yo no puedo vivir en este régimen del terror que tengo montado en mi cabeza.

1 comentari:

  1. Si tienes jefe, inevitablemente acabrás trabajando para uno más tonto que tú.
    Si contratas empleados, los acabarás teniendo más tontos que tú.
    Es un misterio, pero es así.

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