dissabte, 7 de desembre del 2013

Miren: cojan la conferencia que Jordi Sellas, Director General de Creació i Empreses Culturals de la Generalitat, pronunció en el Ateneu hace unos meses, digiéranla y verán que acaban cagando exactamente la fiesta que Bibiana Ballbè estaba preparando para enero en el Santa Mònica. Porque, a ver, ¿qué parte de aquel discurso no entendieron? ¿La de alguien responsable de parte de la política cultural de un gobierno que reconoce no sentirse cómodo hablando delante de la gente de la Cultura o la que hablaba de Sak Noel como una especie de genio incomprendido? Es que no hay más que estar un poco atentos: aquella conferencia se titulaba "Cultures disruptives" y el mail de la Ballbè -o de quien quiera que se los escriba- lo que buscaba era precisamente eso: artistas disruptivos; y, entiéndanme, no tengo nada en contra de la disrupción como no tenía nada en contra de las sinergias hasta que alguien decidió coger el término y ponerlo al servicio de sus absurdos intereses falsamente filantrópicos o, lo que debería ser lo mismo, que ya sabemos que no lo es: políticos.

Lo que no puede ser es que ahora Sellas denuncie lo de la Ballbè como una extralimitación suya y sólo suya; que se ha "excedido claramente en sus responsabilidades", dice, como si las responsabilidades cuando te ponen a dedo a realizar un trabajo concreto se las inventara uno; y que "no ha entendido lo que significa trabajar en una institución pública", como si la Ballbè no llevara años trabajando en una de ésas.

En serio, escuchen la conferencia de Sellas; yo la pedí al mail de prensa del Ateneu Barcelonès y me la mandaron en seguida: está todo ahí. Verán que, si la Ballbè tenía un encargo, ese encargo era hacer fiestas como esta que proponía que, al final, es una de las cosas que sabe hacer la Ballbè. Échenle también un vistazo a los vídeos de aquel mes de residencia que tuvo en el hotel Omm; está todo documentado: ella hace lo que hace y por eso la pusieron donde la pusieron; Sellas hace lo que hace, por eso lo han puesto también; y, vayan subiendo, Mascarell hace lo que hace también.

¿Ya han llegado arriba? Bueno, pues ya saben de dónde viene todo. Ahora, a pedir responsabilidades (que las irresponsabilidades ya se las están dando todas sin pedirlas), porque lo que es coherencia, mucha, mucha, está claro que no se les puede pedir.


(Presentación Desorden púbico. Laie CCCB. Dempeus. 5 de diciembre)


Ave María Purísima.
Gracias por venir a todos; gracias gente de Malpaso por invitarnos; gracias, Damià, por acogernos.

Leo:
Sobre las 16.30h., Gorka Ovejero, Julio Martín Villanueva, Ibon García y Mikel Álvarez se levantaron de sus asientos junto con otras cuatro personas del público y bajaron las escaleras en dirección al escenario, donde se encontraban los participantes de la reunión, entre ellos, la señora Barcina Angulo.

Gorka Ovejero, cuando estuvo al lado de la señora Barcina, sacó de la carpeta que llevaba una tarta y se la estampó con fuerza en la cara. Inmediatamente, Julio Martín Villanueva, que también se había aproximado a ella desde el lado contrario, hizo lo mismo dándole con otra tarta en la cabeza cuando ésta se agachaba, tratando de protegerse tras el primer impacto. Instantes después Ibon García, que se había aproximado por detrás, hizo lo mismo con otra tarta, estrellándosela en la cabeza.


Esto pasó en 2011. Hace unos días se ha celebrado el juicio por el que se ha condenado a los tres a dos años de cárcel por "DELITO DE ATENTADO".

Evidentemente, esto no pasó en Rusia.
Esto pasó en Toulouse, el juicio se ha celebrado en Madrid y los acusados son Navarros. Yolanda Barcina es la presidenta del Gobierno de Navarra, antes había sido durante muchos años alcaldesa de Pamplona.

Os cuento todo esto porque quiero que sintáis lo que explica el libro de manera cercana en el espacio, que es la manera más básica, por lo material, de sentir cercanas las cosas, sin tener que hacer ejercicios de abstracción que lo acabarían acercando definitivamente; un ejercicio de abstracción que podría ser por ejemplo el ponernos a discutir en base a estos hechos sobre qué es delito y qué no es delito, y llegaríamos seguramente a las mismas conclusiones tanto en Rusia como aquí.

Tirarle una tarta a alguien a la cara no es delito; ponerse una minifalda y subirse a cantar a un altar tampoco lo es; estar en contra del trazado del TGV, que es por lo que estos tres navarros protestaban, no debería ser ilegal; pedir la dimisión del presidente del país, que es lo que pedían las Pussy Riot con su performance en la catedral de Moscú, tampoco debería serlo.

Lo que pasa en los dos casos es que hay alguien que, abusando de su autoridad decide que tirar una tarta, subirse a un altar sí es delito.

Las Pussy Riot subieron a ese altar en febrero de 2012. Cantaron una canción en la que pedían a la virgen dos cosas: una, que se hiciera feminista, y dos, que Putin desapareciera. Fueron detenidas por desorden público. Pasaron una temporada en la cárcel antes de que se las juzgara. Durante ese tiempo, la acusación, que era el Estado y que era la Iglesia ortodoxa, elaboró un discurso que quería demostrar que aquello que habían hecho no era simplemente una falta de respeto sino un atentado que merecía un castigo de dos años de prisión (llegaron a pedir hasta cinco).

Hay entrevistas con Putin refiriéndose al tema, en las que insiste que la cosa no tenía nada que ver con él (la letra de la canción que se interpretó en aquel altar decía textualmente: Virgen María, madre de Dios, llévate a Putin, llévate a Putin, llévate a Putin) sino que formaba parte de un plan para destruir a la Iglesia ortodoxa y al Estado entero. Hay una entrevista en la que incluso llega a escudarse en la defensa de la memoria histórica, llegando a comparar la performance con la destrucción -literal- de la misma catedral en la que actuaron, que fue tirada abajo en 1917 por la policía comunista antirreligiosa y que, tras la caída del comunismo, fue reconstruida.

La Iglesia ortodoxa no tardó en apuntarse al carro de la criminalización de las chicas. Hay un reportaje de la BBC, que está colgado en el Youtube, que se titula "Pussy Riot, a Punk Prayer", en el que puede verse la oración masiva-manifestación que los popes de la iglesia organizaron en contra del colectivo. El documental incluye declaraciones de algunos participantes que, literalmente, reproducen las consignas de Putin; algunos, los más sueltos, no dudan en decir cosas como que (cito) están haciendo lo que los bolcheviques hicieron en los años 20 y 30. Por supuesto, ha habido manifestaciones masivas en su favor; éstas sí, las de la Iglesia no, claro, han sido reprimidas contundentemente por la policía.

En medio de este panorama, llegó el juicio. Les cayeron dos años de prisión a cada una. Las acusaciones fueron todas en la línea de quien está juzgando a alguien que realmente había atentado contra el estado y contra la dignidad de las personas. Ellas llegan a disculparse en el caso de haber ofendido a alguien e incluso admiten que no fue buena idea hacer aquello en la catedral, y no paran de repetir, en su defensa, cuál era su único objetivo: poner en relevancia cómo Putin está acabando con la libertad en Rusia, y cómo la Iglesia le apoya abiertamente.

Las Pussy Riot se definen como un colectivo ruso feminista. Yo creo, y esto es opinión, que tanto lo de ruso como lo de feminista se les queda corto en este caso; que lo de las Pussy Riot deja atrás fronteras y deja atrás géneros. Que están hablando -defendiendo- algo mucho más grande.

Las Pussy Riot están haciendo un papel que cada vez más tiene pinta de ser necesario a nivel internacional: el papel de ciudadanas que marcan al poder, que le muestran y denuncian sus excesos. Es un papel que últimamente se está revelando como muy importante; imprescindible, en Rusia y aquí mismo: si le echan un vistazo, por ejemplo, al proyecto de ley de protección de la seguridad ciudadana que ya ha pasado la primera criba del congreso de aquí, ya les digo que querrán salir corriendo a comprarse, como mínimo un pasamontañas.

Por todo esto, creo que toda esta historia que nos cuenta este libro, que incluye textos en los que las tres encarceladas explican la performance, quiénes son, qué se han encontrado en la cárcel; poemas suyos, letras de canciones y extractos de declaraciones de testigos de su juicio, no hay que verla como una cosa que ha pasado lejos, sino como algo que nos concierne a todos. Por eso es importante leerlo, porque las cosas no pasan de un día para otro, porque aunque no sepamos hacia dónde vamos a ir, hay que, al menos, tener clara la posibilidad para poder al menos intentar frenarla.

Esta mañana, acabando de preparar este texto, me he dado cuenta de que ahora voy a acabar reproduciendo la misma estructura del final del libro. El libro acaba con los alegatos que las tres acusadas hicieron al finalizar el juicio y con un epílogo de cartas de artistas internacionales -Yoko Ono, Le Tigre y otros- con las que se posicionan a su favor y animan a la comunidad internacional a hacerlo también. Yo ahora les voy a leer un fragmento del alegato que Masha Alyokhina, una de las tres condenadas, leyó en el juicio, y luego veremos la actuacín, el epilogo, de nuestras artistas internacionales particulares, Les Sueques.

Ya veréis que el alegato de Masha habla de cosas también que os sonarán muy familiares. Dice así:

Hoy por hoy, me parece sorprendente que en nuestro país necesitemos el apoyo de varios miles de personas para poner fin al despotismo de uno solo o unos pocos burócratas. Y me gustaría destacar que nuestro juicio es una confirmación muy evidente de que necesitamos el apoyo de miles de personas de todo el mundo para demostrar lo obvio: que ninguna de las tres es culpable. No somos culpables y el mundo entero así lo dice. El mundo entero lo dice en conciertos, el mundo entero lo dice en internet, el mundo entero lo dice en la prensa. Y también lo dicen en el Parlamento. El primer ministro de Inglaterra no saluda a nuestro presidente con palabras sobre los Juegos Olímpicos, sino con la pregunta ¿Por qué hay tres mujeres inocentes en la cárcel?". Es una vergüenza.

Pero más sorprendente aún me parece que la gente no crea en su capacidad para influir sobre el régimen. Durante los piquetes y las manifestaciones, mientras recogía firmas y organizaba peticiones, muchas personas me preguntaban por qué les iba a tener que preocupar o interesar a ellas aquel trocito de bosque de la región de Krasnodar, ¿por qué les iba a preocupar que la esposa del primer ministro Dmitri Medvédev quiere construirse una residencia oficial allí y destruir la única reserva de enerbors de rusia? Esta es otra confirmación más de que la gente ha perdido la noción de que este país nos pertenece a nosotros, sus ciudadanos. Y es que las personas han dejado de concebirse a sí mismas como ciudadanas. Por el contrario, se conciben como simples masas de autómatas. No sienten que el bosque les pertenezca, aunque esté pegado a sus casas. Dudo incluso que alberguen algún sentimiento de propiedad con respecto a sus propias casas. De hecho, si un día apareciera alguien con una excavadora frente a su porche y les dijera que tienen que desalojar la casa, esta gente recogería obedientemente sus pertenencias y se iría a la calle. Y allí se quedarían hasta que el régimen les dijera qué hacer. Es muy triste, pero estas personas están totalmente indefensas. Y tras pasar casi un año en prisión, me he percatado de que la cárcel no es más que una Rusia en miniatura.

Les Sueques.


divendres, 8 de novembre del 2013

Ayer, justo antes de entrar en la Laie con Joan y con Miquel, Martí, desde México, me mandó esta tira dickensauriana de Tom Gauld:





Luego, nada más entrar, me encontré con Albert, autor de este blog altamente dickensiano.
Todo empezaba a cuadrar tanto, que tuve que esconderme un rato a repasar el texto que iba a leer para asegurarme de que, al menos, por mi parte, la cosa no se estropeara demasiado. No me debí de esconder demasiado bien porque Susana me encontró en seguida y me hizo esta fotaza:

El resto fue bastante rodado.

El asunto era la presentación de "L'horitzó primer", de Joan Todó. Él dice que es gótico, lo que es es fantástico, aunque no es nada fantástico, lo que es es genial. Bah, léanlo y ya está. 

Yo, de momento, aquí les pongo el texto que leí. Cuando Miquel cuelgue el suyo, podrán tener la otra parte del asunto. Está en catalán y no ha pasado corrección. Aviso.


GÒTIC ETS TU



Em dic Isabel Sucunza i tinc vertigen invers. Sí. I ara m'he passat una bona estona patint vertigen horitzontal invers: mirava al Miquel i pensava que alguna força estranya em xuclaria, però cap a l'altra banda.



No ha passat res d'això i estic molt contenta de començar el meu discurs sencera i amb tots vostès estant al dia del meu quadre psiquiàtric.

Gràcies, Miquel. President.



Crec que això és el més a prop que hi seré mai de que em convidin a fer el pregó de les festes d'un poble. Al meu poble, que no sé si ho sabeu tots, és Pamplona, i a tot Euskadi, les coses es solucionen més tirant per la directa, generalment mitjançant un artefacte explosiu...



... que es diu Txupinazo.



Veieu el sambenito que portem a sobre la gent de per allà dalt? No em sembla bé. Al llibre del Todó, sense anar-hi més lluny, sí que hi ha bombes i no hi ha cap txupinazo. També hi ha bèsties amb banyes. I un riu: l'Ebre. I una guerra: la Civil. Amb aquestes quatre dades aïllades hom podria imaginar-se que estem davant:



1) l'última superproducció hollywoodiense, que ben podria ser l'adaptació feta per Mel Gibson de una novel·la qualsevol de Javier Cercas amb senyores vestides de faralaes, rodada a Salamanca, per exemple.



2) l'última novel·la ebrenca que, amb totes aquestes pistes, ben podria haber sigut escrita pel millor escriptor de Pitillas de Navarra, que lo riu és vida allà també, tot i que les Terres de l'Ebre d'aquí s'hagin fet amb el monopoli de la cosa.



Però no; és molt més que això: és "L'horitzó primer", de Joan Todó. Oblidin la peli de Mel Gibson, el llibre és millor, i oblidin qualsevol altre poble, el poble és la Sénia i, tot esperant la novel·la monogràfica de les festes d'allà baix que aquí mateix promet l'autor (jo t'he pres la paraula, Joan), a hores d'ara, “L'horitzó primer” és la gran novel·la de la Sénia.



I vostès diran: Pues vaja cosa, la gran novel·la de la Sénia; ni que n'haguessin tantes, de novel·les de la Sénia. Però no hauran entès res si diuen això, perquè el matís d'aquesta afirmació -”la gran novel·la de la Sénia”- no està en “la Sénia”, el matís està en “la gran novel·la”.



Una gran novel·la ho és si transcendeix la Sénia; si va més enllà de l'Ebre, de les festes del poble, de les fàbriques de mobles del lloc, del pare que se li mor a l'amic o de l'aeròdrom abandonat que hi ha al costat del poble; si transcendeix tot això quan, en aparença, fent una lectura molt superficial, només sembli que parli d'això, vull dir. És el quid de la qüestió aquesta tan surrrrrrealista d'allò local i allò universal; és el buit entre el que és local i el que és universal que només poden omplir les grans novel·les. És el buit que ve a omplir aquest cop “L'horitzó primer”.



Todó, quan estava en ple procés d'escriptura d'aquest llibre, em va dir que li estava sortint una novel·la gòtica. Quan per fi em va donar el llibre, jo en vaig fer una primera lectura amb aquesta indicació al cap, buscant-li lo gòtic al assumpte. Avançava en la lectura i no ho trobava. Em pensava que ja ho tenia, sí, cada cop que es feia de nit i l'escrivent estava encara despert a les golfes i em venien imatges de ratpenats estampant-se contra els vidres cridant ¡¡Nevermore!! ¡¡Nevermore!!; que ja, que allò de Poe era un corb, però jo m'imaginava ratpenats, que a mi Poe sempre se m'ha barrejat amb Bram Stoker. De fet, Poe és Stoker però sense sexe, explícit al menys, que eren així els putos victorians. A la novel·la tampoc no hi ha sexe; només un petit calentón via mail cap al final. Ja sé què s'estan preguntant tots vostès ara: és “L'horitzó primer” una novel·la victoriana? és la Sénia un poble asexuat? No ho crec i espero que corregeixis aquesta impressió en la teva propera novel·la de les festes, Todó. Però, el que deia: mai no acaba passant res de gòtic a “L'Horitzó primer”, Todó, ho sento si aquesta era la teva intenció.



Al final però, qui busca troba, sí que vaig veure una cosa: el més gòtic que hi ha a la novel·la, el més gòtic que hi ha en aquesta sala, ets tu mateix, Joan Todó (i no entraré a discutir si també ets victorià); ets gòtic igual que gòtic és aquest desdoblament que explotes entre persona i escrivent, entre senienc i barceloní, entre el parlar fluixet i el pensar a tot volum. Un desdoblament que tu has vist i has escrit de tot el que et passava pel davant.



“L'Horitzò primer” és una novel·la de dualitats.. Tot és dos a “L'horitzó primer”: La Pastora (per suposat, que és una maqui hermafrodita), la guerra, el riu amb les seves dues bandes, el temps (amb el seu passat i present)... tot. Fins i tot i sobretot el mateix Todó són dos Todós: l'escrivent i qui no escriu.



I jo em pregunto: què seria de les novel·les o, el que vindria a ser el mateix, què seria dels pobles sense l'escrivent? El prota del llibre en un moment de la història es pregunta: “Què quedarà del poble quan el poble hagi desaparegut?” Ell respon que les persones i jo penso que perquè en quedin les persones, hi haurà calgut un escrivent que les hagi escrit.



Imaginin la responsabilitat que ha decidit assumir aquest tipus gòtic (i, potser, victorià).

Imaginin la sort que té la Sénia, la sort que tenim tots, de tenir en Joan Todó.





Ahir vaig llegir un tuit que deia que algú havia llegit en veu alta un fragment de “L'horitzó primer” a casa i que els seus pares li havien dit: “Però això és poesia”. Vaig llegir un comentari al facebook també d'algú que deia que mai no havia conegut un poeta que llegís bé els seus propis versos. Crec que hauries de llegir-nos un fragment, Todó, perquè aquesta gent vegi quanta raó portava la primera i com d'equivocat estava el segon.

(Foto de Yannick García)

***Extra, extra*** Aquí, el discurs de la nació del Miquel Adam. Tots drets, mans al cor.


dimecres, 6 de novembre del 2013

divendres, 1 de novembre del 2013

(foto robada del Twitter de Bruno Sokolowicz)

Ayer se presentó Blisstopic. En esta foto pueden ver a uno de los jefes, Manu González, en el momento en que, micro en mano, decía cosas como que nos hacía mucha ilusión, que era una revista en la que todo el mundo tenía cabida, que tenía una plantilla de redactores maravillosa y cosas así. En realidad, lo que estaba pensando era "En cuanto acabe con esto, aprovecho que tengo el micro en la mano y me pongo a contar chistes".

Estuvo muy bien, yo creo que nunca había estado en una fiesta en la que, aunque nos pasáramos de la hora de cerrar el local, las empleadas del sitio acabaran riéndose con nosotros y no metiéndonos nada de prisa por irnos. Nos dejaron jugar con los micrófonos a contar chistes-Pimpinela, había ganchitos en bolsas tan enormes que te cabía la cabeza dentro, hablamos con Llucia Ramis, Ricard Ruiz Garzón; Olga Jornet se presentaba por primera vez como coordinadora de Revista de Letras y las dos comentábamos la portada de este mes del Qué leer y Milo J. Krmpotic nos explicaba que podría haber sido peor, que podrían no haberle puesto a la Redondo letras que le taparan (un poco) el escote; y Albert Fernández (otro de los jefes de Blisstopic) imitaba a Miguel Noguera; y Jaume Cladera buscaba el disco de los Surfing Sirles por la tienda y encontraba no sólo "Música de consum" sino también "Romaní, semen i sang".

Total, que ha nacido Blisstopic. que es otro ejemplo de que últimamente están pasando cosas buenas porque hay gente también buena que se lanza a comerse ese ganchito que es el mundo.



Larga vida.

dimecres, 30 d’octubre del 2013

Mr. Pla (Adri Pujol) avui canta Todó aquí.

I l’Horitzó primer de Joan Todó no és el periple de l’únic senienc que té l’honor de figurar en l’obra de Josep Pla (com és el cas de Josep Martí i Roca, Doret), però ha fet punts per ser el següent mascarat a comptar-s’hi, sempre en cas que Pla ressusciti i el llegeixi.

El presentem amb el Miquel Adam Rubiralta el proper dia 7 a la Laie de Pau Claris. Vinguin llegits, que jo tinc por de caure en la collonada que sol engolir-se'm en moments de nervis i d'emoció, i no saber explicar-vos bé per què és tan important aquest llibre.


dilluns, 28 d’octubre del 2013

Un día, en el trabajo, hicimos esto:



Y cuando acabamos, Reed nos dio las gracias por haberle dejado hablar de libros.
Fue un día perfecto.