dimecres, 7 d’agost del 2013

"Potser si llegissis 'Los cuernos de Roldán' hi veuries més clar. O l'article 'bicicleta', de l'Enciclopèdia Espasa". (En Soleràs al Lluís a la primera part d'"Incerta glòria").

Doncs apa:

BICICLETA

Modo de montar en bicicleta y de conservar la máquina

Es preciso, ante todo, que el que monta no tenga miedo a las caídas. Es
además conveniente que los brazos no estén rígidos. Hay varios sistemas de
montar; los más usados consisten en servirse del pedal, o mejor montar
teniendo la máquina entre piernas. Para apearse, lo más cómodo es hacerlo
por el pedal; algunos lo hacen por detrás y también apoyando el pie en una
acera próxima. El eje del pedal ha de estar al tercio de la longitud de la
planta del pie a contar desde los dedos. Al mover los pedales conviene que
la punta del pie se halle dirigida un poco hacia abajo. Para sostenerse, si
la máquina se inclina hacia un lado, basta girar el manillar de modo que la
máquina tienda a desviarse hacia el mismo lado.

La máquina ha de conservarse limpia de polvo, barro y orín. El polvo se
quita con un plumero y luego una gamuza seca; si hay barro hay que lavar
antes. Es conveniente que la gamuza esté impregnada de petróleo. Las
transmisiones y gorrones deben estar bien engrasados. En verano puede
emplearse grasa como lubrificante. De tiempo en tiempo es conveniente
limpiar todas las piezas con petróleo. Para efectuar las operaciones de
desmontar y montar la máquina es conveniente o disponerla al revés, con las
ruedas hacia arriba, o mantenerla en un soporte especial. Para reparar el
neumático, una vez visto en qué punto del mismo está el defecto, se limpia
cuidadosamente la cámara neumática y el trozo de caucho que ha de tapar el
agujero, se engoman los dos en las caras que han de estar en contacto y se
aplican luego cuidadosamente.

Cuando se emprende una excursión en bicicleta es necesario llevar consigo un
farol, una bomba, un neumático, una camisa de dormir (de seda), medias y
pañuelos, una camiseta, un revólver y un mapa. Es práctico llevar varios
botones y el dinero y el reloj en un cinturón, al cual irá sujeto la pistola
o revólver.

En las carreras modernas el ciclista va precedido de una motocicleta,
alcanzándose así velocidades mucho mayores. El efecto de los entrenadores es
cortar el aire y producir una aspiración del mismo delante del ciclista,
aparte de evitar a éste la fatiga cerebral que exige el cuidar de conservar
la velocidad lo más constante posible, en cuyas condiciones el trabajo
realizado en un tiempo dado es mínimo. Distínguense los corredores en dos
clases, los «sprinters» y los «stayers». Los primeros tienden a alcanzar la
mayor velocidad, los segundo a hacer el mayor recorrido. A los últimos se
les llama también «de fondo».

"Higiene de la bicicleta"

Según el médico inglés Herschell, el ejercicio de montar en bicicleta hecho
con moderación es saludable, pero sin ella es muy peligroso. Es
indispensable una máquina bien construida, el sillín ha de ser cómodo para
evitar irritaciones (prostatitis); el manillar no ha de ser muy bajo,
debiendo estar el ciclista casi vertical, para lo cual las manecillas y el
sillín se disponen generalmente a igual altura. El desarrollo no debe ser
excesivo; 6 m. en terreno plano y 5 en montañoso, pueden considerarse como
límites, que para señoras deben disminuirse en un 20 por 100. El piñón libre
es recomendable siempre que se lleve freno. La bicicleta es de utilidad para
los enfermos que necesitan actividad en la respiración, debiendo practicarse
el ejercicio en el campo. Es también saludable para los nerviosos en las
mismas condiciones. Practicado sin moderación el ejercicio de la bicicleta
es de los más funestos. Los cansancios repetidos ocasionan hipertrofia y
otras enfermedades del corazón, dándose el caso de que algunos de los más
afamados corredores se han visto libres del servicio militar por esta causa.
Un afecto del pulmón puede ser origen de hemorragias. Cuando existe enfisema
debe proscribirse la bicicleta por la dificultad en la respiración. Cuando
los riñones no funcionan bien, el uso de la bicicleta puede ocasionar
accidentes. Es saludable a los neurasténicos, cuando se practica su
ejercicio en el campo. En todos los casos conviene que el que se dedica a
este ejercicio consulte á un médico sobre la conveniencia del mismo. Debe
considerarse como un ejercicio penoso y sumamente perjudicial el montar un
triciclo destinado al transporte de objetos, sobre todo por gente joven. En
algunos sitios está prohibido. El ciclista debe tomar alimentos de digestión
fácil, evitar el uso del alcohol, tomando mejor caldo como estimulante,
mezclado con extracto de carne. Cuando existe cansancio excesivo o
agotamiento, el mejor remedio es el reposo tranquilo, como la siesta. En las
motocicletas el vestido debe ser grueso aun en verano, bien ajustado, de
paño, y deben protegerse los ojos con lentes. No deben recorrerse más de 150
kilómetros por día en terreno llano, ni a más velocidad de 15 kms. por hora.

Enciclopedia Espasa (ed.1912-1926)
Leer un texto. Creer intuir en medio de lo que dice una idea interesante. Volver a leerlo. Ver que sí, que la idea está ahí. Volver a leerlo haciendo un ejercicio de ultra abstracción para olvidarte por un momento de todas las cosas que vinieron después, que tú -y todo el mundo- conoces bien. Creer a la cuarta o quinta lectura que sí, que tienes la idea aislada. Ponerte a contar con tus propias palabras esa idea que crees que por fin has entendido bien.

Ostras, acabas necesitando echarte una siesta a las 12 del mediodía.

El texto es éste. Cuidado.

dimarts, 6 d’agost del 2013

La prueba de que no han leído nada o, si han leído algo, no han aprendido nada de la literatura (ni de la vida) es que el 11S, sabiendo que tendrán a miles de personas a lo largo de Catalunya en fila de a uno, dejarán pasar la oportunidad única de hacer la única cosa que sí valdría la pena. Ésta:

... cogí al viejo de la cintura y me solté a tararear la conga, a hacer el vibrato con los labios, y empezamos a bailar en medio de la calle y a dar saltitos en los compases pares. Y una señora gorda que aún no se había metido en su portal correspondiente pasó por delante de nosotros y dijo:
- Anda, ¡pero si están bailando la conga!
Y la señora gorda se puso detrás de mí, y antes de que nos diéramos cuenta ya estaba bailando con nosotros. Y pasamos también por delante de un quiosco cerrando y el quiosquero dijo:
- ¡Ostras!
Y se colocó detrás de la señora gorda, mientras gritaba:
- ¡Conga!
Y nuestra serpiente recogió a un urbano que nos juró que estaba fuera de servicio, a un borracho que en ese momento salía de un bar y le pareció muy bien bailar la conga, y a un grupo de chicos que se estaba fumando un cigarro sin decirse gran cosa, y a una chica que venía con unos folios bajo el brazo y me preguntó:
- Pero, Daniel, ¿qué haces ahí?
- Hola, Laura, pues ya ves. Aquí, bailando la conga. ¿Te apetece?
- ¡Pues claro!


El secreto de las fiestas - Francisco Casavella

divendres, 2 d’agost del 2013

Partido Popular: Las focas.



Piénsenlo: ¿a quién se aplaude cuando se equivoca? Hay una condescendencia implícita en esto del aplauso a lo fallido; una intención de animar, de demostrar que alguien cuenta con nuestro respaldo aunque haya fallado. No puede servir para política, esto; no, al menos, en una democracia. ¿Qué es eso de ponerse así al servicio de un líder? El aplauso al líder que falla sólo puede significar una cosa: pegadito al líder va todo un estatus que no se quiere perder. Reconocerle al líder el fallo y aplaudirlo sólo puede querer decir que, a los pocos que aplauden les interesa mantener una coyuntura -que ya le va bien a la foca la piscina que le han montado, siempre que le vayan poniendo pescados a tiro de morro- de la que claramente salen beneficiados. No puede servir la democracia para que sólo unos pocos salgan beneficiados de esa coyuntura. La dictadura sí; la dictadura sí sirve para eso.

Los aplausos del PP a Rajoy incriminan al PP en todo este caso. Que el PP esté dispuesto a pasar por alto el "error" de Rajoy, sólo puede querer decir que todo el PP ha cometido ese "error". Y ese "error" va entrecomillado porque es más falso que un duro de cuatro pesetas. No puede ser que todo un partido en bloque vea cómo su líder se equivoca y le siga en la equivocación. Sólo se sigue a quien se equivoca cuando a) somos tontos b) somos ultrasumisos y lo que hace el líder va a misa sin cuestionarse o c) ya nos va bien hacernos los tontos porque sacamos tajada de esa equivocación; es lo mismo que callar cuando vas a la pescadería, pagas con uno de diez y te devuelven cambio de veinte.

Así que se lo tendrían que hacer mirar, estos del PP y los otros también, lo de aplaudir siempre al líder. Y se lo tendrían que hacer mirar también todos aquellos que les van votando porque estos últimos ni siquiera tienen la excusa de la conveniencia, la de estar sacando tajada de todo esto.


Otra cosa a hacernos mirar sería el porqué de esta estrategia de asumir el error (sin hacer amago de enmendarlo, además), con precedente en historias de reyes y elefantes. Yo sólo me lo explico si pienso que, ahora que todos somos tan humanos, ahora que las pasamos tan putas, vaya, nos produce cierta empatía ver que el líder también lo es, que también se equivoca. Caer en esta empatía ya es de tontos, pero más de tontos es no ser capaces de ver que de un tiempo a esta parte la están instrumentalizando; la están utilizando para colárnoslas bien gordas. Y les funciona, ahí siguen al menos durmiendo tranquilos o no durmiendo del puro flipe que les debe de producir que aún les funcione.

diumenge, 28 de juliol del 2013

He aquí otro ejemplo de cómo se idealiza salvajemente lo que vendría a ser una relación de pareja una vez ésta ha terminado, cuando en realidad seguramente lo que era mientras duraba no era más que ir pasando los días, unos mejor, otros peor y otros que ni te enterabas.

Yo creo que por eso la gente que ya ha tenido una relación más o menos bien luego es tan reacia a comprometerse: porque sabe de la cotidianidad del asunto y sólo quiere quedarse con el gastronomizarse y con el sexuarse.

Somos cobardes.
(Pero a veces nos salen canciones bonitas, eso sí).

dissabte, 27 de juliol del 2013

A mí, artículos como este de hoy en El Matí Digital me hacen pensar en el creacionismo. En el creacionismo como la manera más extrema del individualismo, ya ven, porque creo que lo que hace Andreu Pujol cuando juega a desnudar al inmaduro -según él-, a dejarlo en pelotas, a ridiculizarlo, pasa por negar la evolución, negar la convivencia y negar hasta la adaptación al medio.

Y miren que podría haberlo leído desde una perspectiva totalmente opuesta, yo, el artículo; miren que podría haberme erigido como portavoz de todo ese sector de señoritas que, noche sí, noche también, tenemos que aguantar las gracietas de todos esos peterpanes revoloteadores de sombreros y barbas ridículas. Podría ponerme a montar ahora mismo la asociación de mujeres víctimas de toda una generación de hombres, por no llamarlos pseudocríos, alérgicos al compromiso; comprarme una impresora, hacer copias y copias del articulito y dedicarme a clavarlas con chinchetas por las noches en los portales del barrio de Sant Antoni, por ejemplo. Pero no, ya ven, será que yo también, teniendo cuarenta, voy en bicicleta y me tomo unas cervezas de vez en cuando. Será que no tengo hijos ni me he comprado un piso pero no por eso me siento libre de responsabilidades. Será que ayer volviendo a casa, por ejemplo, me dio por pensar que siendo yo la única de tres hermanos sin descendencia y habiendo empezado mis padres a coger un poco la cuesta abajo de la edad -que si achaquitos por aquí, achaquitos por allá-, ya me veo venir que los pañales que no he cambiado a los treinta, igual me toca cambiarlos a los cincuenta. Es un pensamiento un poco tremendo, lo sé, pero la vida es como es y a lo mejor la responsabilidad que se me presenta ahora es apurarla de otra manera. Igual, tal como está montada la sociedad ahora mismo, que no es igual a como estaba montada en el mundo para el que el artículo de Pujol parece estar escrito, mi responsabilidad pasa por no aceptar las responsabilidades que se dictaron hace ¿cuánto? ¿Un siglo? Da lo mismo; la cuestión es que hay gente a quien ahora le sirven pero hay gente a la que no. Yo sólo les digo que si siguiera aún esperando al maduro que me salvara la vida, ahora mismo estaría calculando la longitud de la cuerda que necesito comprar para colgarme de esa viga del piso.

Así que sí: ese cuarentón que se acerca con esa medio sonrisa a última hora de la noche es patético, pero ¿quién dice que ese otro que mira cómo se acerca y luego se va en su coche a escribir rodeado de todas las responsabilidades del hogar un artículo denunciándolo no es más patético todavía? Porque, a ver, ¿qué es la madurez exactamente? ¿Llevar las cuentas al día y guardar el rinconcito para mañana? ¿Serle fiel al otro traicionándose a sí mismo? Que si uno es cien por cien íntegro según esta integridad que se nos cuenta en el artículo, muy bien, Dios se lo pagará, pero que también he visto muchos cilicios corridos un agujerito más en pleno delirio perseguidor de esa zanahoria supuestamente eterna.

Total, que estamos de acuerdo que la mediterranean way of life que nos vende la birra es adocenada y para idiotas. Pero que la vida sea pobre si es libre de responsabilidades carrinclonas, no: en eso no vamos a estar de acuerdo nunca.

Ni en lo de las bicicletas; en lo de las bicicletas, tampoco. Ni hablar.

dijous, 25 de juliol del 2013

Decidí quitarme de las historias de la tele cuando vi que no me servían para nada que fuera más allá de cabrearme.

Todos hemos tenido alguna vez cerca la experiencia del accidente y la de la muerte. Y todos hemos aprendido que son experiencias que no hace falta tener aprendidas de antes. Así que, ¿de qué me sirve a mí saber que uno se impresiona muchísimo cuando oye sonar un móvil en el bolsillo de un muerto? ¿De qué me sirve saber que si se quema mi vagón no van a poder identificarme? ¿De qué me sirve enterarme de que un conductor en estado de shock sólo es capaz de repetir "qué le vamos a hacer, qué le vamos a hacer"? Ya me impresionaré si oigo un día ese móvil, ya me quedaré inidentificable si me quemo y ya me saldrá solo cualquier mantra si un día entro en estado de shock.

Media hora después del accidente un montón de gente andaba por las redes sociales pidiendo cámaras a pie de vía; pues aquí tienen la taza y media de información que más allá del dato, que ya se conocía, pueden dar las imágenes de un siniestro. ¿Qué esperaban? Por lo que parece, un acontecimiento así tiene una fuerza tan bestia para atrapar la atención de la mente humana que la mente humana sólo puede en ese momento ponerse a pedir más. Si lo piensan -y ahora voy a tirar para mi terreno- aquí estaría la clave de todo best seller: la noticia del tren, perdonen la banalización, es el best seller del verano: una concatenación de elementos tan impresionantes que anulan toda necesidad de ir más allá. No piensen, bastante tienen con el horror; limítense a estremecerse con cada gota de sangre, con cada lágrima de alguien que no son ustedes. Ya está. Es el resumen de toda historia que no aporta nada más que su calidad de imán para el morbo y una buena liquidación en forma de picos de audiencia para quien la emita antes.

¿Aún les extraña que se vuelvan así de locos los medios? ¿Aún les extraña que nos vendan esta mierda de libros y esta mierda de películas? Si los que lo pedimos siempre somos nosotros.