Precisamente ayer, subiendo hacia Fontclara en coche, me venía a la cabeza 'Le temps du loup', la peli de Haneke en la que algo ha pasado, no se sabe qué, que ha devuelto a los humanos a un estado salvaje de comportamiento. Y de salvaje ignorancia también.
El tema era, como siempre últimamente, la crisis. Yo decía que las manifestaciones ya no servían porque ya eran parte del sistema. Martí decía que las salidas eran, bien hacer algo que esté en nuestra mano hacer -huelga general-, bien esperar a que pase algo catastrófico que nos haga empezar de cero.
Fue cuando dijo esto último que yo pensé 'Le temps du loup'. Y lo dije en voz alta.
Hoy a las cinco de la tarde, en la playa de Pals se ha hecho medio de noche y todo se ha vuelto naranja menos el mar, que era verde. En el coche, volviendo de Fontclara olía a quemado y entraban por la ventanilla unos puntitos blancos que parecían mosquitos diminutos pero eran ceniza. Martí sintonizaba las emisoras y solo encontraba Radio María -rezaban- y Radio Estel -retransmitían una ordenación sacerdotal-. Cuando por fin ha logrado sintonizar una que daba información práctica, el locutor transmitía un mensaje de los bomberos. Decía que las instrucciones para todos los habitantes de la zona del Empordà eran no moverse de sus casas y cerrar puertas y ventanas. Si vivían en masías aisladas, tenían que acercarse hasta el núcleo urbano más cercano.
La luz extraña, los rezos en la radio, el olor a quemado, aquella nube negra, inmensa, en el cielo y las instrucciones de autoconfinamiento o de ponerse a caminar buscando un pueblo. He vuelto a pensar y a decir en voz alta: Le temps du loup.
A veces las referencias de ficción, por agoreras que sean, son a lo único a lo que una puede acudir en busca del consuelo del saber qué podría pasar.
Pero no pasará el tiempo del lobo.
Igual que la Generalitat ahora no quiere ni oír hablar de los recortes que hace unos meses aplicó a las partidas de la lucha contra incendios, nadie ahora querrá pensar que, igual que Rajoy no fue a visitar la tierra quemada de Valencia, sí que vendrá a visitar la de Catalunya, que España invertirá dinero en solucionar todo esto y que todo esto se acabará utilizando como argumento político en tertulias de radio para acallar voces independentistas, por ejemplo.
Y así: todos siempre dentro de este sistema que no funciona, incapaces de tomar una decisión global por no querer ver que todo, todo, está relacionado entre sí.
diumenge, 22 de juliol del 2012
divendres, 20 de juliol del 2012
Perdonen que ayer me perdiera la mani pero es que yo ya estoy en huelga. Me pasa un poco como con los conflictos personales, que en plena crisis, cuando más debería gritar, pienso en lo poco que ha servido gritar en otras ocasiones, se me encasquilla el alma y si te he visto, no me acuerdo. Y así me luce, claro: solución de continuidad cero y luego todo es un vuelta a empezar y vuelta a caer en los mismos errores, hasta que una decide que no, que se acabó, que se rinde. ¿Me he rendido esta vez? No, me he puesto a mirarlo todo desde otro lado. Ha sido un poco idiotez porque desde otro lado no se veía nada.
Ayer, mientras todo el mundo (es un decir de la organización) se manifestaba, servidora estaba en la playa después de haber practicado la cosa de atacar la cultura por otro lado, ya se lo conté: le compré un libro directamente a un particular que no me cargó ni IVA ni nada: cinco euros me costó en total algo que debería valer mil, por lo menos, por la vigencia de la cosa que cuenta: son ensayos muy bien escritos sobre la modernidad, que lo es todo y es nada, que ponen en evidencia que desde hace casi treinta años hemos avanzado... pues lo segundo: nada.
Tenía un ojo en la mani, desde el otro lado, claro, que para algo tiene una un tresgé al cual seguro que le están metiendo ivazos también por algún lado, pero para esto de conectarme con la rabiosa actualidad, de momento, sí que no se me ha ocurrido otro modo. Inciso: la actualidad de la playa, por cierto, rabiosita en su justa medida: a mi lado, una madre diciéndole a su hijo que tendría que meter en la maleta la americana, que la tenía colgada en su armario, y el hijo en bañador contestándole que cuánta pereza le daba la americana; luego los dos quejándose de lo sucia que estaba la arena y diciendo a coro 'qué asco' cada vez que les pasaba cerca una paloma o un vendedor de cocos.
... Y yo teniendo el ojo en la mani. Me conecté al twitter de Ara Cultura y leí un par de referencias a la cosa nada más. Probé con el del Time Out, revista que se había erigido, pegatinas mediante, en mamporrera de la protesta por el lado cultural: solo piaban para promocionar las pegatinas, sus pegatinas bien promocionadas, sí señor. Las webs de los diarios no decían ni mu. El País, en rojo, exhortaba 'sigue la manifestación en directo', link que no llegaba a cargarse. Igual era mi tresgé, no lo sé, igual estaban colapsados, lo dudo.
Desde el otro lado, en el momento de autos, no se veía nada, que es lo mismo en euros que verá el autor del libro que me he comprado: esto es lo primero que hay que empezar a solucionar desde esta huelga que me he montado. Miren, decía que no había visto nada desde el otro lado pero resulta que sí, que he visto mucho trabajo y no es trabajo de hacer pegatinas precisamente. Así que pasado el momento de autos, me he metido esta mañana en las webs de los diarios oficiales del régimen.
100.000 personas en Madrid y entre 400.000 y 40.000 en Barcelona según El País; decenas de miles en Barcelona según La Vanguardia; los jefes de UGT y CC.OO. advirtiendo a Mariano Rajoy en el Ara, de que la democracia está en juego; 10.000 personas menos de las que marcharon en la mani contra la reforma laboral, según La Razón, que también da detalles muy concretos sobre un contenedor quemado en Madrid; y las broncas de Rosa Benito en Telecinco, según el ABC.
He visto claro que tenía que averiguar quién era Rosa Benito si quería enterarme de algo, luego he visto que no, que me estaba liando, que lo que realmente tenía que comprobar era, otra vez, de qué iba exactamente la manifestación, porque por la información que me estaban dando, bien se podía haber estado reclamando cualquier cosa: la retirada del bochornoso uniforme de los juegos olímpicos, la salida del euro, la dimisión de Merkel o el que se pongan de acuerdo de una vez con el puto corredor mediterráneo, la dimisión de Rajoy, el fin de ETA por si llegara a reaparecer, los derechos adquiridos de Tierra Santa o la no intervención en Irán.
Miren, ya sé que tengo mucho morro por haberme ido a leer la playa; ya sé que esto que digo no es nada popular, pero es que yo no soy popular, ya me lo dice la editora, y que esto que voy a decir aún lo es menos: si esta manifestación es, como claman los sindicatos, el prolegómeno a la huelga general, lo de Fabra ha funcionado: estamos bien jodidos. Estamos bien jodidos porque nos vamos a quedar en lo que siempre nos hemos quedado: en la pegatina. Y no basta, hace falta más, hay que mirar desde otro lado porque la vista aérea de la Via Laietana llena de gente ya es la enésima vez que la vemos, nos la sabemos de memoria y la seguiremos viendo una vez al año el día de la cabalgata.
Vengan aquí, igual no es tanta idiotez, y miren, en serio: como no se ve nada, se ve lo mucho que hay que trabajar. E, insisto, la cosa no va de hacer pegatinas.
Ayer, mientras todo el mundo (es un decir de la organización) se manifestaba, servidora estaba en la playa después de haber practicado la cosa de atacar la cultura por otro lado, ya se lo conté: le compré un libro directamente a un particular que no me cargó ni IVA ni nada: cinco euros me costó en total algo que debería valer mil, por lo menos, por la vigencia de la cosa que cuenta: son ensayos muy bien escritos sobre la modernidad, que lo es todo y es nada, que ponen en evidencia que desde hace casi treinta años hemos avanzado... pues lo segundo: nada.
Tenía un ojo en la mani, desde el otro lado, claro, que para algo tiene una un tresgé al cual seguro que le están metiendo ivazos también por algún lado, pero para esto de conectarme con la rabiosa actualidad, de momento, sí que no se me ha ocurrido otro modo. Inciso: la actualidad de la playa, por cierto, rabiosita en su justa medida: a mi lado, una madre diciéndole a su hijo que tendría que meter en la maleta la americana, que la tenía colgada en su armario, y el hijo en bañador contestándole que cuánta pereza le daba la americana; luego los dos quejándose de lo sucia que estaba la arena y diciendo a coro 'qué asco' cada vez que les pasaba cerca una paloma o un vendedor de cocos.
... Y yo teniendo el ojo en la mani. Me conecté al twitter de Ara Cultura y leí un par de referencias a la cosa nada más. Probé con el del Time Out, revista que se había erigido, pegatinas mediante, en mamporrera de la protesta por el lado cultural: solo piaban para promocionar las pegatinas, sus pegatinas bien promocionadas, sí señor. Las webs de los diarios no decían ni mu. El País, en rojo, exhortaba 'sigue la manifestación en directo', link que no llegaba a cargarse. Igual era mi tresgé, no lo sé, igual estaban colapsados, lo dudo.
Desde el otro lado, en el momento de autos, no se veía nada, que es lo mismo en euros que verá el autor del libro que me he comprado: esto es lo primero que hay que empezar a solucionar desde esta huelga que me he montado. Miren, decía que no había visto nada desde el otro lado pero resulta que sí, que he visto mucho trabajo y no es trabajo de hacer pegatinas precisamente. Así que pasado el momento de autos, me he metido esta mañana en las webs de los diarios oficiales del régimen.
100.000 personas en Madrid y entre 400.000 y 40.000 en Barcelona según El País; decenas de miles en Barcelona según La Vanguardia; los jefes de UGT y CC.OO. advirtiendo a Mariano Rajoy en el Ara, de que la democracia está en juego; 10.000 personas menos de las que marcharon en la mani contra la reforma laboral, según La Razón, que también da detalles muy concretos sobre un contenedor quemado en Madrid; y las broncas de Rosa Benito en Telecinco, según el ABC.
He visto claro que tenía que averiguar quién era Rosa Benito si quería enterarme de algo, luego he visto que no, que me estaba liando, que lo que realmente tenía que comprobar era, otra vez, de qué iba exactamente la manifestación, porque por la información que me estaban dando, bien se podía haber estado reclamando cualquier cosa: la retirada del bochornoso uniforme de los juegos olímpicos, la salida del euro, la dimisión de Merkel o el que se pongan de acuerdo de una vez con el puto corredor mediterráneo, la dimisión de Rajoy, el fin de ETA por si llegara a reaparecer, los derechos adquiridos de Tierra Santa o la no intervención en Irán.
Miren, ya sé que tengo mucho morro por haberme ido a leer la playa; ya sé que esto que digo no es nada popular, pero es que yo no soy popular, ya me lo dice la editora, y que esto que voy a decir aún lo es menos: si esta manifestación es, como claman los sindicatos, el prolegómeno a la huelga general, lo de Fabra ha funcionado: estamos bien jodidos. Estamos bien jodidos porque nos vamos a quedar en lo que siempre nos hemos quedado: en la pegatina. Y no basta, hace falta más, hay que mirar desde otro lado porque la vista aérea de la Via Laietana llena de gente ya es la enésima vez que la vemos, nos la sabemos de memoria y la seguiremos viendo una vez al año el día de la cabalgata.
Vengan aquí, igual no es tanta idiotez, y miren, en serio: como no se ve nada, se ve lo mucho que hay que trabajar. E, insisto, la cosa no va de hacer pegatinas.
dijous, 19 de juliol del 2012
Esto es lo que voy a hacer esta tarde del día de la manifestación bajo el lema "La cultura no es un lujo": voy a pasarme por Correos a buscar el libro de Fernando Poblet que lleva allí esperándome desde esta mañana y que desde este mediodía no paro de imaginarme: El sobrecito ahí, en su nichito del almacén de Correos de Laietana, con mi nombre escrito en la etiquetita que debe de llevar pegada debajo del sello. O no: fijo que no lleva ni etiquetita pegada: fijo que mi dirección está escrita con boli y con mala letra; fijo que en vez de Carretes, han puesto Carretas y que en vez de Sucunza, vete tú a saber lo que han podido escribir.
¿La cultura no es un lujo? Claro que la cultura es un lujo: lo que no es un lujo es lo que nos ofrece como cultura este Gobierno que nos lo está quitando todo y al que ahora vamos a reclamar. Y fíjense que reclamándoles les estamos reconociendo que sí, que son ellos los que deciden qué es y qué no es cultura, y cómo, cuándo y a cuánto nos la proporcionan. Fíjense que yendo a manifestarnos delante del Borràs al ritmillo del lemita de marras, que ni por rima -que solo rima con cosas como rebujo y repujo- es bueno para manifestarse. Que estamos yendo a reclamar cultura barata a un teatro que ya nos la da de saldo, pero en el otro sentido del término, el sentido de cutre, en el de verdad; que el Borràs solo se salva cuando trae a Faemino y Cansado, y eso lo sabemos todos, pero es que nadie se ha parado a pensar; que hemos entrado en una dinámica en la que la idea manifestarse nos suena a campanilla de Pavlov y en la que, en cuanto a lemas, hemos desistido hasta de la rima.
Lujo es que alguien vaciara una biblioteca y encontrara un Ferpo y que haya decidido venderlo justo el verano en el que Pérez Andújar me había hablado de él y yo andaba buscándolo. Eso es lujo. Esa es la cultura que es lujo, no esto que nos están recortando ahora, que también, en parte, bueno. Pero basta: ya nos la han recortado y no van a coger ahora el celo para volverla a pegar, ¿es que aún confiamos en estas cosas?
No sé. Vayan gritando sin rima. Yo voy a buscar una manera distinta de hacer las cosas. De momento me voy a Correos.
¿La cultura no es un lujo? Claro que la cultura es un lujo: lo que no es un lujo es lo que nos ofrece como cultura este Gobierno que nos lo está quitando todo y al que ahora vamos a reclamar. Y fíjense que reclamándoles les estamos reconociendo que sí, que son ellos los que deciden qué es y qué no es cultura, y cómo, cuándo y a cuánto nos la proporcionan. Fíjense que yendo a manifestarnos delante del Borràs al ritmillo del lemita de marras, que ni por rima -que solo rima con cosas como rebujo y repujo- es bueno para manifestarse. Que estamos yendo a reclamar cultura barata a un teatro que ya nos la da de saldo, pero en el otro sentido del término, el sentido de cutre, en el de verdad; que el Borràs solo se salva cuando trae a Faemino y Cansado, y eso lo sabemos todos, pero es que nadie se ha parado a pensar; que hemos entrado en una dinámica en la que la idea manifestarse nos suena a campanilla de Pavlov y en la que, en cuanto a lemas, hemos desistido hasta de la rima.
Lujo es que alguien vaciara una biblioteca y encontrara un Ferpo y que haya decidido venderlo justo el verano en el que Pérez Andújar me había hablado de él y yo andaba buscándolo. Eso es lujo. Esa es la cultura que es lujo, no esto que nos están recortando ahora, que también, en parte, bueno. Pero basta: ya nos la han recortado y no van a coger ahora el celo para volverla a pegar, ¿es que aún confiamos en estas cosas?
No sé. Vayan gritando sin rima. Yo voy a buscar una manera distinta de hacer las cosas. De momento me voy a Correos.
Cada vez que Capdevila pone un 'caldrà fer...' en alguno de sus
rositas editoriales, me viene a la cabeza los 'cal...' que Miquel Bauçà
fue distribuyendo por su glorioso 'El canvi'. Qué diferencia de actitud,
qué distinta la urgencia. Cuánto de inculpamiento desesperanzado hay en
los segundos y cuánto de venga que si queremos podemos, en los
primeros, asumiendo que nos vamos a quedar en el primer paso, que es
reconocer el problema, y que con eso ya habremos hecho bastante. Es
Bauçà diciendo: la bombilla del pasillo está fundida, está oscuro y no
vemos. Punto. Y Capdevila mantreándose: mañana cambio la bombilla,
mañana cambio la bombilla, y viviendo de ese propósito, quedándose en la
intención es lo que cuenta.
Hay problemas que son y que joden. Uno decide si quedarse a vivirlos o no. Con lo que no se puede vivir es con la esperanza de una solución que ojalá llegara, con los deditos estirados repitiendo casi, casi... Así no hay solución ni hay nada. Solo hay problema y vivir permanentemente en el problema.
En este glorioso momento que nos ha tocado vivir, hay que darse cuenta de cómo son las cosas, cagarse en ellas y decidir no que a partir de ahora conviviremos con una mierda sino que no queremos vivir al lado de esa mierda, aunque sea nuestra .
Quiero decir: esta foto es muy bonita de ver:
Pero es que mañana, en el diario, regalarán una pegatina con este lema estos mismos a los que se refiere aquí Oriol C. Caba:
Molts dels que ara dieu que la cultura no és un luxe l'heu feta servir com a font de subsidis pels vostres luxes particulars durant anys mentre d'altres intentàvem que servís per qüestionar-ho tot. a veure si us poseu les piles malparits, encara que sigui perquè us han tallat l'aixeta.
Que muy maja la pancarta, que muy bien el ratico de salir al patio y posar, pero, lo siento, es un poco de funcionarios grabando lipdubs en horario laboral. Todo esto no llega ni a primer paso, no alcanza ni para un miserable 'caldrà fer...'.
Hay problemas que son y que joden. Uno decide si quedarse a vivirlos o no. Con lo que no se puede vivir es con la esperanza de una solución que ojalá llegara, con los deditos estirados repitiendo casi, casi... Así no hay solución ni hay nada. Solo hay problema y vivir permanentemente en el problema.
En este glorioso momento que nos ha tocado vivir, hay que darse cuenta de cómo son las cosas, cagarse en ellas y decidir no que a partir de ahora conviviremos con una mierda sino que no queremos vivir al lado de esa mierda, aunque sea nuestra .
Quiero decir: esta foto es muy bonita de ver:
Pero es que mañana, en el diario, regalarán una pegatina con este lema estos mismos a los que se refiere aquí Oriol C. Caba:
Molts dels que ara dieu que la cultura no és un luxe l'heu feta servir com a font de subsidis pels vostres luxes particulars durant anys mentre d'altres intentàvem que servís per qüestionar-ho tot. a veure si us poseu les piles malparits, encara que sigui perquè us han tallat l'aixeta.
Que muy maja la pancarta, que muy bien el ratico de salir al patio y posar, pero, lo siento, es un poco de funcionarios grabando lipdubs en horario laboral. Todo esto no llega ni a primer paso, no alcanza ni para un miserable 'caldrà fer...'.
dimarts, 17 de juliol del 2012
1r: queda abolit el concepte de carrer. A partir d'ara, les nostres passes, passejos, vagarejos, divagacions i pernoctacions es duran a terme en el sempre inconclús i agradable territori del flux de partícules. No es descarta la presència, sempre atzarosa, de catalitzadors distribuïts en diversos punts del recorregut, la missió dels quals serà exhortar l'entusiasme per la deriva.
2n: queda igualment abolida l'obligatorietat del primer punt, atès que mai, però, s'ha establert aquest aspecte.
3r: s'exhorta les partícules del cos social a buidar-lo de tota unitat significativa, organicisme, articulació, membració premeditada i en general qualsevol estratègia destinada a establir la rima consonant a les nostres vesícules biliars.
4rt: s'exigeix el retorn, pel que fa al corpuscle dels narcòtics, a la terminologia grega, amb especial èmfasi pel terme Pharmakon. Obrim les portes al fèrtil concepte de la farmacosi.
5è: volem donar a entendre que resulta impossible que tot s'entengui i que, per tant, el control de les situacions és, netament, una entelèquia. Seguint aquest punt, ens aventurem a afirmar que, quan hom creu haver-ho entès tot, es cansa de tot i decideix liquidar-ho. Cada mur enderrocat és un concepte que s'ha donat premeditadament per entès.
6è: volem exhibir la ficció dels nostres rostres, els nostres gestos i fins i tot les nostres existències. Amb aquesta quimera entre cella i cella, optem per liquidar tot allò que de persona té la nostra màscara i reivindicar, en canvi, la màscara de la nostra persona.
7è: volem que, en algun moment, us poseu les caretes i que ens digueu, sincerament, si us agraden.
8è: volem, en definitiva, no haver de voler gran cosa més. Gràcies per la vostra desatenció.
(Noves reglamentacions del FASTIC que a partir d'ara regiran els convenis mercantils, diplomàtics i similars, així com els divergents).
'Emet o la revolta'. Sebastià Jovani.
2n: queda igualment abolida l'obligatorietat del primer punt, atès que mai, però, s'ha establert aquest aspecte.
3r: s'exhorta les partícules del cos social a buidar-lo de tota unitat significativa, organicisme, articulació, membració premeditada i en general qualsevol estratègia destinada a establir la rima consonant a les nostres vesícules biliars.
4rt: s'exigeix el retorn, pel que fa al corpuscle dels narcòtics, a la terminologia grega, amb especial èmfasi pel terme Pharmakon. Obrim les portes al fèrtil concepte de la farmacosi.
5è: volem donar a entendre que resulta impossible que tot s'entengui i que, per tant, el control de les situacions és, netament, una entelèquia. Seguint aquest punt, ens aventurem a afirmar que, quan hom creu haver-ho entès tot, es cansa de tot i decideix liquidar-ho. Cada mur enderrocat és un concepte que s'ha donat premeditadament per entès.
6è: volem exhibir la ficció dels nostres rostres, els nostres gestos i fins i tot les nostres existències. Amb aquesta quimera entre cella i cella, optem per liquidar tot allò que de persona té la nostra màscara i reivindicar, en canvi, la màscara de la nostra persona.
7è: volem que, en algun moment, us poseu les caretes i que ens digueu, sincerament, si us agraden.
8è: volem, en definitiva, no haver de voler gran cosa més. Gràcies per la vostra desatenció.
(Noves reglamentacions del FASTIC que a partir d'ara regiran els convenis mercantils, diplomàtics i similars, així com els divergents).
'Emet o la revolta'. Sebastià Jovani.
Subía esta mañana en las escaleras mecánicas de la parada de metro
Passeig de Gràcia, L3, e iba apareciendo ante mi el banco-farola modernista,
todo forradito de trencadís blanco que veo todos los días camino del trabajo.
He pensado en Apple inmediatamente.
He pensado en Apple inmediatamente.
Luego he pensado que esas mentes pensantes del Ajuntament que han dado permiso,
previo cobro del cheque, a Apple para colgar semejante despropósito en plaza de
Catalunya, seguramente imaginaron que la cosa iría alrevés: que amosaicando en
coloringos la manzana, la gente vería Apple y pensaría en Barcelona.
Bueno, tampoco se podía esperar mucho más de ellos: Son la misma gente defensora
de la ‘marca Barcelona’, que no ve que cuando a algo le pones nombre de
marca, lo que realmente estás haciendo es intentar venderlo; que no cae en la
cuenta de que quienes suelen utilizar su nombre como marca, hasta el punto de no
dudar en cambiárselo (todo llegará) por otro más comercial, son desde siempre
las putas.
De momento, ya han vendido uno de mis referentes visuales de las
mañanas.
Pues nada majos, felicidades.
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