Cuando una es curiosa y goza o padece de una cierta tendencia a la fascinación, una de las reacciones ante el inmenso campo que se abre ante sus ojos al visitar por primera vez una exposición de Tàpies, por ejemplo, por meter algo de triste actualidad aquí, es la de llevarse las manos a la cabeza pensando: joder, la vida es corta; no me da tiempo a asimilar todo esto. Cuando pasa eso, una se va a casa entre alucinada y feliz y con mucha prisa. En un primer momento de ímpetu, euforia e inconsciencia de la propia humanidad, se pondrá a enredar en todos los libros que tenga a mano, buscando información, referencias, datos. La información, las refererencias y los datos la llevarán a más información, más referencias y más datos que le abrirán más campos inmensos por aquí y por allá, tantos que a la felicidad, a la alucinación y a la prisa, les seguirá inevitablemente un momento de rendición ante el descubrimiento del verdadero significado de aquello que ya había pensado en un principio pero que, por puro autoengaño, había creído circunstancia feliz: 'la vida es corta, corre a los libros' se transforma en 'la vida es corta, te vas a morir antes de saber nada'.
Por suerte, una crece y va acumulando momentos en los que ha descubierto que sí, se va a morir y no le va a dar tiempo a nada, pero en los que también ha descubierto la existencia de todos esos campos inacabables. Y la certeza de que existen todos esos campos inacabables a los que una solo ha llegado a asomar la nariz, sumada a la convicción de que nunca es tarde para entrar -no da tiempo a más- en ellos, es lo que conforma el colchón sobre el que sabe que podrá dejarse caer cuando crea haber llegado a un callejón sin salida.
Antoni Tàpies, gracias por el campo abierto.
dilluns, 6 de febrer del 2012
diumenge, 5 de febrer del 2012
Capficament de diumenge #2
(Siguiendo con Dickens).
Si los escritores catalanes de nueva hornada hubieran leído a Dickens, habrían descubierto que, ya desde el siglo XIX, el grito de guerra de los payasos ingleses al entrar en la pista es: "HERE WE ARE AGAIN!"
Saber simplemente esto (que es solo una de las muchas cosas que se descubren si lees a Dickens) da pie a trabajar la historia de Catalunya desde una perspectiva insólita que puede ser una mina literaria.
He marcado -perdona'm, Quim Torra- la página de "Escenas de la vida de Londres por 'Boz'" en la que aparecen los payasos, con un papelito que dice: "Tarradellas".
(Siguiendo con Dickens).
Si los escritores catalanes de nueva hornada hubieran leído a Dickens, habrían descubierto que, ya desde el siglo XIX, el grito de guerra de los payasos ingleses al entrar en la pista es: "HERE WE ARE AGAIN!"
Saber simplemente esto (que es solo una de las muchas cosas que se descubren si lees a Dickens) da pie a trabajar la historia de Catalunya desde una perspectiva insólita que puede ser una mina literaria.
He marcado -perdona'm, Quim Torra- la página de "Escenas de la vida de Londres por 'Boz'" en la que aparecen los payasos, con un papelito que dice: "Tarradellas".
Capficament de diumenge #1
(De la estéril búsqueda de alguien, por el vasto panorama de la literatura catalana actual, que se haya leído a Dickens a nivel de poder hacer un buen prólogo para un librito de cuentos suyos y de Wilkie Collins).
No me va a quedar otra que recurrir al vasto panorama de la literatura castellana actual mientras me pregunto:
Si no estamos leyendo, ¿qué coñe escribiremos?
Estoy muy pesimista. Ayer estuve en la inauguración de la nueva tienda de discos de Bcore. No había nadie, aunque repartían moritzs gratis, y pinchaban Eskorbuto.
(De la estéril búsqueda de alguien, por el vasto panorama de la literatura catalana actual, que se haya leído a Dickens a nivel de poder hacer un buen prólogo para un librito de cuentos suyos y de Wilkie Collins).
No me va a quedar otra que recurrir al vasto panorama de la literatura castellana actual mientras me pregunto:
Si no estamos leyendo, ¿qué coñe escribiremos?
Estoy muy pesimista. Ayer estuve en la inauguración de la nueva tienda de discos de Bcore. No había nadie, aunque repartían moritzs gratis, y pinchaban Eskorbuto.
dissabte, 4 de febrer del 2012
Javier:
Mira, te cuento el final para que te hagas a la idea de todo lo demás:
Sale el Joaquín y dice: grandísimos aficionados al flamenco, drogadictos de este arte sin el que yo ya me habría tirado al metro, esta casa tiene el horario que tiene y o nos vamos ya o me busco la ruina.
El Cabrera desde su silla: Joaquín! Joaquííín! que es el concierto número mil, que nos podemos quedar un rato más!
Joaquín desde el escenario: señoras y señores, es el director del Taller de Músics, le hacemos caso y nos buscamos la ruina, da igual, esto es arte y estos seguirían hasta las cuatro de la mañana porque son unos monstruos...
Una señora: una alegría!!!
Yo: un fandangooo!!!
Otra señora: Una siguiriyaaaaa!!
El Cabrera: Una siguiriya no, que es muy duro para acabar, esto!!!
Y va el Salao y canta una siguiriya, el tío. Y la bailaora y el del cajón mirándole ahí, plantaos, que ni palmas ni nada daban. Y el Puchero metiéndole unas hostias a la guitarra...
Y acaba, y sube el Joaquín: eres un monstruo, tú y la Filarmónica de L'Hospitalet, que habéis acabao con una siguiriya que es de lo más difícil del flamenco español y del mundo! Y el Salao mirándolo, con las manos en las pantorrillas y los ojillos así achinaos, como si le hablara en japonés.
Y aún tocaron unos fandangos más.
Y que un beso pa ti del Cabrera.
Y otro mío!
Isabel
(Y os meto unas alegrías porque sí, porque es sábado y quiero meter el Cabaret Elèctric, que la Virgili ayer tampoco pudo venir).
Mira, te cuento el final para que te hagas a la idea de todo lo demás:
Sale el Joaquín y dice: grandísimos aficionados al flamenco, drogadictos de este arte sin el que yo ya me habría tirado al metro, esta casa tiene el horario que tiene y o nos vamos ya o me busco la ruina.
El Cabrera desde su silla: Joaquín! Joaquííín! que es el concierto número mil, que nos podemos quedar un rato más!
Joaquín desde el escenario: señoras y señores, es el director del Taller de Músics, le hacemos caso y nos buscamos la ruina, da igual, esto es arte y estos seguirían hasta las cuatro de la mañana porque son unos monstruos...
Una señora: una alegría!!!
Yo: un fandangooo!!!
Otra señora: Una siguiriyaaaaa!!
El Cabrera: Una siguiriya no, que es muy duro para acabar, esto!!!
Y va el Salao y canta una siguiriya, el tío. Y la bailaora y el del cajón mirándole ahí, plantaos, que ni palmas ni nada daban. Y el Puchero metiéndole unas hostias a la guitarra...
Y acaba, y sube el Joaquín: eres un monstruo, tú y la Filarmónica de L'Hospitalet, que habéis acabao con una siguiriya que es de lo más difícil del flamenco español y del mundo! Y el Salao mirándolo, con las manos en las pantorrillas y los ojillos así achinaos, como si le hablara en japonés.
Y aún tocaron unos fandangos más.
Y que un beso pa ti del Cabrera.
Y otro mío!
Isabel
(Y os meto unas alegrías porque sí, porque es sábado y quiero meter el Cabaret Elèctric, que la Virgili ayer tampoco pudo venir).
divendres, 3 de febrer del 2012
Ara: 9
La Vanguardia: 6
El Periódico: 5
Son el número de noticias por portada (en internet) que hablan de la gran ola de frío y nieve que ayer hubo en Catalunya. Las portadas incluyen también todas llamadas a la ciudadanía a salir con sus cámaras a la calle en busca de la nieve y luego enviarles las fotos, que ellos no la acaban de encontrar.
Estoy muy tentada a bajar al quiosco, comprar los tres periódicos, hacer fotos de las portadas y enviarlas, cada foto a su respectivo periódico, con el texto: 'Nieve en Barcelona'. Sería divertido aunque temo que recibirían la foto, pensarían 'ya está, la graciosita' y ahí se quedarían el mensaje y el sambenito. Así que casi mejor me dejo de sutilezas.
He encontrado una analogía muy doméstica con la que explicar el mecanismo según el que funcionan las cosas en una sociedad paternalista como esta nuestra que Dios y CiU nos están dando (calla, que antes era el PSC, que era más sindiós, pero bueno... Pues también):
Va la analogía: El Govern serían los bomberos (qué bueno, un gobierno de bomberos con sus ideas...) y los medios, mi madre.
Todos los años llega el invierno y los bomberos alertan de los peligros de las estufas encendidas en los recintos cerrados que son las casas. Ayer me llama mi madre y me dice: ¿Pasas frío en casa? Yo le digo: No, tengo el radiador. A lo que ella responde: No lo pongas cerca de la ropa, que mira los incendios que hay todos los años. Yo cierro la conversación con un: Mamááááá...
En Bulgaria hace frío y luego en Francia también. El Govern dice uy, esto es una ola, se pone un poco de los nervios y manda a los mossos a la calle a recoger a homelesses en dormitorios municipales. Los periódicos, que piensan que los homelesses no son cosa suya (cuando en realidad a los homelesses -y a los ciclistas- es a los únicos a los que los periódicos sirven para quitar un poco el frío), equivocan el objetivo, se dirigen a la población que tiene casa, y se ponen en plan madre: abrígate que viene el frío, no cojas el coche, no dejes que el abuelo salga. Pero si aún no nieva, dice la gente desde su casa con el periódico en la mano en vez de entre el chaleco y la camisa; en el Alt Empordà, sí, ¿ves? -Dicen los periódicos-. Bulgaria-Francia-Alt Empordà... esto viene para aquí; abrígate, coche no y el abuelo encerrado en casa. El abuelo en casa... ¿quién recoge a los niños del cole entonces?
Los periódicos: ¡Coñe, Govern! ¡Que los niños están en el cole!
El Govern: ¡Uy, a cerrar los coles!
Los periódicos: A ver, todos a por los niños antes de tiempo. Los abuelos no, que no pueden salir.
Los catalanes: Pues tenemos que salir antes del trabajo.
Los empresarios: añslkfañlskjdf... Los autónomos: asklfjaslfjasdjfl...
Y ya está montada la ola de frío.
¿Saben aquello de que en Barcelona siempre es más la sensación del frío que el frío? Pues así. Habría que preguntarse quién la produce, esta sensación. Uy no, que ya lo hemos encontrado.
Me voy a hacer las fotos de las fotos de las portadas de los periódicos.
Me and the Major-Belle and Sebastian
(and the snow is falling, falling, falling, falling, falling....)
La Vanguardia: 6
El Periódico: 5
Son el número de noticias por portada (en internet) que hablan de la gran ola de frío y nieve que ayer hubo en Catalunya. Las portadas incluyen también todas llamadas a la ciudadanía a salir con sus cámaras a la calle en busca de la nieve y luego enviarles las fotos, que ellos no la acaban de encontrar.
Estoy muy tentada a bajar al quiosco, comprar los tres periódicos, hacer fotos de las portadas y enviarlas, cada foto a su respectivo periódico, con el texto: 'Nieve en Barcelona'. Sería divertido aunque temo que recibirían la foto, pensarían 'ya está, la graciosita' y ahí se quedarían el mensaje y el sambenito. Así que casi mejor me dejo de sutilezas.
He encontrado una analogía muy doméstica con la que explicar el mecanismo según el que funcionan las cosas en una sociedad paternalista como esta nuestra que Dios y CiU nos están dando (calla, que antes era el PSC, que era más sindiós, pero bueno... Pues también):
Va la analogía: El Govern serían los bomberos (qué bueno, un gobierno de bomberos con sus ideas...) y los medios, mi madre.
Todos los años llega el invierno y los bomberos alertan de los peligros de las estufas encendidas en los recintos cerrados que son las casas. Ayer me llama mi madre y me dice: ¿Pasas frío en casa? Yo le digo: No, tengo el radiador. A lo que ella responde: No lo pongas cerca de la ropa, que mira los incendios que hay todos los años. Yo cierro la conversación con un: Mamááááá...
En Bulgaria hace frío y luego en Francia también. El Govern dice uy, esto es una ola, se pone un poco de los nervios y manda a los mossos a la calle a recoger a homelesses en dormitorios municipales. Los periódicos, que piensan que los homelesses no son cosa suya (cuando en realidad a los homelesses -y a los ciclistas- es a los únicos a los que los periódicos sirven para quitar un poco el frío), equivocan el objetivo, se dirigen a la población que tiene casa, y se ponen en plan madre: abrígate que viene el frío, no cojas el coche, no dejes que el abuelo salga. Pero si aún no nieva, dice la gente desde su casa con el periódico en la mano en vez de entre el chaleco y la camisa; en el Alt Empordà, sí, ¿ves? -Dicen los periódicos-. Bulgaria-Francia-Alt Empordà... esto viene para aquí; abrígate, coche no y el abuelo encerrado en casa. El abuelo en casa... ¿quién recoge a los niños del cole entonces?
Los periódicos: ¡Coñe, Govern! ¡Que los niños están en el cole!
El Govern: ¡Uy, a cerrar los coles!
Los periódicos: A ver, todos a por los niños antes de tiempo. Los abuelos no, que no pueden salir.
Los catalanes: Pues tenemos que salir antes del trabajo.
Los empresarios: añslkfañlskjdf... Los autónomos: asklfjaslfjasdjfl...
Y ya está montada la ola de frío.
¿Saben aquello de que en Barcelona siempre es más la sensación del frío que el frío? Pues así. Habría que preguntarse quién la produce, esta sensación. Uy no, que ya lo hemos encontrado.
Me voy a hacer las fotos de las fotos de las portadas de los periódicos.
Me and the Major-Belle and Sebastian
(and the snow is falling, falling, falling, falling, falling....)
dijous, 2 de febrer del 2012
... després m'arribo en aquest centre d'Esquerra veí, al costat de la taverna, per saber si hi ha alguna cosa de les famoses Milícies de Catalunya. Quedo invariablement estupefacte en constatar que el nostre govern va deixant passar temps sense preocupar-se d'organitzar unes forces armades (milícies, exèrcit, somentent o com vulgui dir-ne) per fer front a les actuals circumstàcies; tots tenim la sensació que allò que al principi ens havia semblat una 'militarada com tantes' era en realitat el començ d'una guerra però el govern autònom deu tenir algun secret per fer el que fa, o sigui res, i me'n torno a casa refiat que algun dia ens ho deuran explicar i ho comprendrem. Barcelona, 7 d'agost de 1936.
... ara haig de tornar a Barcelona a no fer res en absolut. Voldria ser un soldat disciplinat del govern del meu país, però el govern del meu país no vol, per ara, soldats disciplinats: tot al contrari. Què hi farem. Roses, 29 d'agost de 1936.
Joan Sales. 'Cartes a Màrius Torres'.
... ara haig de tornar a Barcelona a no fer res en absolut. Voldria ser un soldat disciplinat del govern del meu país, però el govern del meu país no vol, per ara, soldats disciplinats: tot al contrari. Què hi farem. Roses, 29 d'agost de 1936.
Joan Sales. 'Cartes a Màrius Torres'.
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