dimecres, 21 de setembre del 2011

Durante un rato, no ha pasado ningún coche. Solo llegaba de la calle el sonido de voces, de puertas que se abrían y se cerraban, de un canario y de unas ruedas de maleta, que deben de sonar un poco como las de los carretones de entonces. Yo estaba leyendo "Aurora roja", de Baroja".

Imaginen la decepción cuando, en una casa cercana, se ha puesto a sonar un teléfono.
"También puede suceder que ya no la ames."

Ingrid: o com diu en Minchi: "Cuando Azúa teoriza sobre el subidón, recuerdo a los makineros, que son el pueblo elegido porque no piden más"

dimarts, 20 de setembre del 2011

Cenas/Cines
(la cosa se pone fea)

He visto en internet un anuncio que prometía unas vaciones de escándalo en un hotel monísimo y bien de precio. He reservado una habitación con unas vistas espectaculares a la montaña, he llenado la maleta con bañadores, toallas y bronceador; he colocado el fueraborda en el remolque, he enganchado el remolque al coche y venga para Jaca a pasar el veranito. http://www.blogger.com/img/blank.gif
Imaginen mi sorpresa cuando, después de media hora dando vueltas por el pueblo, no he encontrado la playa por ningún lado.

En el hotel me han pedido disculpas y me han dado un vale para otro de la misma cadena en Salou. Vaya hijos de puta, cómo me han hecho perder el tiempo.



(Se conoce que en los cines de Cornellà, si les dices, te dejan fumar).
Entonces, me pillan así



o así



en una foto, y se ve claramente mi naturaleza oculta de cascarrabias y tía triste.

Me cago en todo, me han descubierto.

dilluns, 19 de setembre del 2011

Esto:



y esto:



Cosas bonitas a mí, por favor, gracias.
Dicen en Pequod que, a veces, entre los libros que les vienen en lotes, de pisos que vacían, hay volúmenes de autoayuda; que los guardan dentro y que, si alguien les pregunta por ellos, los sacan y los venden, claro que sí.

Pequod es una librería pequeñita en la calle Milà i Fontanals, 59, en la que se venden novedades de editoriales también pequeñas y libros de segunda mano. Consu, la librera, se hace un lío con el datáfono casi cada vez que cobra con tarjeta: dice le sale la totalización cada dos por tres y la va guardando sin saber muy bien qué hacer con ella. Si le hablas de Caldwell, te dice que le encanta que en sus historias haga siempre tanto calor; si le pides "Mi madre es un pez", de cuenta que David Martín Copé pasó a verle el otro día; si le dices que la primera vez que leíste a Carson McCullers era verano, llovía y estabas trabajando en una tienda muerta del asco porque no entraba nadie, te dice ay, pobre... y te consuela ¿Se imaginan? Es como entrar en un sitio en el que te conocen un poco de siempre y supieran en seguida de qué o quién estás hablando.

Yo digo que larga vida a Pequod, que tiene nombre de ballenero, y a su capitana, que cuando te vas, te despide con un que lo pases bien en el cine. Lo pasé muy bien en el cine, sí. Lo pasé muy bien aquella tarde.

diumenge, 18 de setembre del 2011