divendres, 29 d’abril del 2011

Pasar de un concierto de Nacho Vegas



a esto:

Vius en una altra presó, en un món de força i coratge on et penses que podràs ser aclamat; creus que aconseguiràs la benvolença dels poderosos, busques la glòria i la fortuna. Amb tot, quan es fa de nit, tremoles. No beus perquè tens por; saps que la cremor de l'alcohol et fa precipitar en la feblesa, en la irresistible necessitat de retrobar les carícies, la tendresa desapareguda, el món perdut de la infantesa, la satisfacció, la calma enfront de la incertesa espurnejant de la foscor.
Et penses que desitges la meva bellesa, la finor de la meva pell, l'esclat del meu somriure, la delicadesa de les meves articulacions, el carmí dels meus llavis, però en realitat el que desitges, sense saber-ho, és la desaparició de les teves pors, el guariment, la unió, el retorn, l'oblit. Aquest poder dins teu et devora en la solitud.
I pateixes, perdut en un crepuscle infinit, amb un peu en el dia i l'altre en la nit.
-Mathias Enard. "Parla'ls de batalles, de reis i d'elefants".

(o salir del fuego para caer en las brasas).

***OUCH!***

dilluns, 25 d’abril del 2011



Servidora inmortalizó el momento en el que Marco Antonio reflexionaba delante de un plato de ensalada y albóndigas (6), si el hecho de comérselo no entraría en dramática y directa colisión con su estricta dieta a base de bollería industrial y un vasito de leche antes de ir a dormir.

(Acabó comiéndose albóndigas (4'5). La ensalada, ni la tocó. El momento fue bautizado como "La Meatballs Desperation").


Javier inmortalizó el momento en el que, en anunciando él que se iba al váter, servidora veía claro que no volvería jamás y Víctor, haciendo gala de su facilidad para entrar en mode warp speed mental en lo que a asimilación de tragedias se refiere, se ponía directamente a rezar por su alma.

(Más de doce horas después, ni Víctor ni servidora nos hemos visto con suficientes agallas para comprobar si el Javier que volvió del váter era realmente él o se trataba de un -glups- aparecido).
A continuación, una broma interna de aquellas de nos reímos dos y el resto no sabéis qué ha pasado.

Va:



(Del no podérmela quitar de la cabeza desde el viernes por la tarde)

diumenge, 24 d’abril del 2011

Semana Santa 2011: Media Pamplona en Carretes Street.

(y de repente, reconocer el idioma, captar las ideas a la primera, descubrir que estás de acuerdo con casi todo lo que oyes, ver que la filosofía de vida por la que, después de comer, no queda otra que tomarse una copa y sacar las cartas para jugar al mus, es la tuya y no otra, y sentirte en casa, pensando que hacía mucho tiempo que no te sentías en casa, y acabar dudando demasiado antes de responder que no cuando te preguntan ¿no volverías a Pamplona?)

(Y pensar que has respondido que no por pura pose y cabezonería).

Glups.

(Aunque también es verdad que hemos estado la mayoría del rato pedos perdidos).

(Por un lado, tengo ganas de que se vayan para que este decalage deje de ser tan evidente).

dimecres, 20 d’abril del 2011

Hoy

(o el día en que me mandaron un mail de la Editorial Minúscula diciendo que les habían devuelto una carta que me habían enviado a casa, a la dirección correcta, con la excusa de que ahí no vivía yo, y yo empecé a sospechar que estaba desapareciendo, que es una cosa muy poco original de sospechar pero muy literaria: o, de tan literaria, muy poco original. ¿Acaba la literatura con la originalidad de las cosas? Me estoy liando. Me lío, luego existo; igual no estoy desapareciendo del todo, buf, menos mal).