dimecres, 6 d’octubre del 2010

Miren el título de esta noticia que les linko. Ahora, miren el subtítulo.

Acaban ustedes de leer la sublimación del donde dije digo, digo Diego. ¡Qué bonito! Y en un diario de información general. A mí me parece maravilloso. Es como si titularan: "El barça ganará la próxima Champions. (N. del A.: no me hagan caso: la puede ganar cualquier otro que no sea el Barça)".

Y ahora, miren otro ejemplo de cómo funcionan los medios: el Nobel de literatura, como han visto en el artículo del link, se da mañana jueves, día, en principio, de emisión del único programa de libros de TV3. Ah, pero no: justamente este jueves, día de la entrega del Nobel de literatura, no hay único programa de libros de TV3 porque este mes de octubre, la programación de TV3 está dedicada a un país: Ecuador, y en lugar del programa de libros, TV3 ha programado un especial sobre Ecuador. Entonces ustedes piensan: "Hombre, tal como están las cosas en Ecuador, también es normal que decidan dedicarle un poco de tiempo extra...". Aaaah, pero tampoco: el programa en cuestión no es un informativo sobre la situación política del país, sino que consta de un reportaje en el que una ecuatoriana que vive en Barcelona explica cómo con el dinero que ha ganado aquí se ha podido comprar una casa en Quito, y de la proyección de una película de realización ecuatoriana que explica la odisea de dos jóvenes que van de viaje en bus y, cuando se estropea el bus, deciden seguir haciendo autoestop.

No sé. Por lo menos esto se traduce en una semana tranquila para mí, que bastante bien me viene con el trancazo que llevo.

Vuelvo a la lectura.

dimarts, 5 d’octubre del 2010



Este dibujo es de Brieva. Brieva se copia de mi madre. A mi madre, si le dices: "Hoy he dormido mal", te contesta: "No. Eres demasiado joven para dormir mal". Tema zanjado. Seguro que mi madre se copia de otros; seguro que mi abuela o así le decía cosas como las que ella me dice a mí y seguro que mi abuela también se copiaba de otros y esos otros de otros y los otros de otros y los otros de otros...

He copiado el dibujo del Tumblr de Víctor (éste). La gracia de Tumblr, el motivo por el que Tumblr engancha, es porque puedes seguir el camino de las cosas hasta que llegan primero a tu abuela, luego a tu madre y luego a ti. Lo que pasa es que el camino a la inversa no puede completarse nunca por una cuestión de tiempo: la gente, hace millones de años, no colgaba cosas en Tumblr, así que te encuentras con que todas las cosas han aparecido hace, como mucho, un par o tres de años. En la vida ocurre un poco lo mismo y también por una cuestión de tiempo: yo puedo preguntarle a mi madre si mi abuela le decía también de manera tan categórica si ella podía haber dormido mal o no pero, si mi madre me dice que sí, no puedo ir a mi abuela a preguntarle si mi bisabuela también se lo decía a ella porque mi abuela está muerta (ahí tienen la cuestión de tiempo; tiempo que se acaba, no que empieza tarde, en esta ocasión).

Otro problema que comparten Tumblr y la vida es que al final es uno quien elige por dónde alargar la línea y uno, cogiendo y alargando, puede despistarse mucho. Se puede ir estirando una línea siniestra, por ejemplo, y de repente, en un día tonto, a uno le da por meter un Hello Kitty y seguir a partir de entonces tirando por el color rosa. Y al día siguiente, sigue con el rosa y, al siguiente, más, para de repente darse cuenta que ha perdido totalmente la línea siniestra, a su abuela, a su madre y a todos los que vinieron antes de todos sus antepasados. Y adiós coherencia.

En este punto estoy un poco. Despistada perdida pero sin poder parar de estirar. Supongo que lo han notado. Lo bueno es que he estado en Pamplona y eso siempre me funciona como reset. Así que ya tengo medio ubicadas mis referencias de siempre. Ya vuelvo ¿ves que bien?.

Gracias por su paciencia.

dilluns, 4 d’octubre del 2010

Me acabo de dar cuenta: Me estoy haciendo una vida a base de las palabras de las que habla Ángel Gabilondo en la introducción a su libro "Menos que palabras", o sea, de palabras "a las que no les basta con decir lo que dicen y buscan siempre decir más, incluso de más (...)". Palabras que "no llegan a ser nunca palabras rotundas, sustanciales, ni del todo plenas. Y no simplemente por lo que les falta, sino por el faltar que ofrecen".

Sí, eso es lo que me pasa y lo que me provoca el andar permanentemente dispuesta a soltar la muletilla "es como si algo me faltara", que no es sino la formulación de una esperanza secreta más que de una frustración. Y a veces todo esto me parece una filosofía de vida de lo más odiosa, pero es que no sabría vivir de otra manera. ¿Se imaginan llegar al punto del "ya lo he conseguido todo"? Tengo un amigo que, el año pasado, tuvo esa sensación y a punto estuvo de mandarlo todo a la mierda para empezar de nuevo. Yo vi lo que sufrió e intenté animarle diciéndole cosas como: "¿No ves que no tienes nada y además, en el caso de tenerlo, podrías perderlo en cualquier momento?" Acabamos él dándose cuenta de que así era -eso le animó muchísimo- y yo totalmente convencida de que él era de los míos.

Vivan las palabras (y las cosas) que -Gabilondo dixit- no es que digan poco, es que dicen lo poco. Vivan los conceptos inventados in extremis para poder obviar que era ahí donde parecía encontrarse el límite. Vivan los burros como mi amigo y yo, que no aceptamos una vida carente de zanahorias.

dissabte, 2 d’octubre del 2010

Aviso pamplonicas: el domingo estaré por allá. Vamos en manada: somos 6. Llegaremos por la mañana y nos iremos el lunes también por la mañana. El plan es pasarnos todo el día poniéndole al mal tiempo buena cara y paraguas y comiéndonos todos los pintxos que encontremos por el camino, en los sitios de siempre. Ahí iremos, buscando pintxos de txistorra como quien va buscando setas, que yo me conozco dónde crecen y vosotros también, así que salid a encontrarnos al camino o llamadme al móvil y si no hay cobertura es que estamos en el Otano.

Nuestra ruta es: Logroño-Iruña (pasando por Barañain y por cerca de Buñuel y Fustiñana). Ya, qué tontería, pero ¿habéis visto cuántos sitios con ñ? Esto en Catalunya no hay.

Venga, goazen!

divendres, 1 d’octubre del 2010

Imaginen que son ustedes la corista de Nacho Vegas desde hace un montón de tiempo. Que han ido con él de gira en la furgoneta, que le han tenido que aguantar unos colocones de muerte, que se han convertido en el blanco de todo tipo de objetos arrojadizos alguna vez que él no ha podido salir a cantar y les ha tocado a ustedes ir al micro y decir que no hay concierto... Que se han pasado quince años, por ejemplo, siendo su chica para todo, (dato importante a continuación) cuando no había otra.

Ahora imagínense que un día les llama Nacho Vegas y les dice: "Oye, que me he enrollado con Cristina Rosenvinge y voy a grabar un disco con ella y ya no te necesito ni para los coros ni para nada".

Y ustedes se quedan de pasta de boniato con el teléfono haciendo "pip-pip-pip" en la mano, asimilando la información que acaban de recibir.

Entonces hacen un escaner mental hasta localizar y aislar a la individua Cristina Rosenvinge en la memoria. Y empiezan a recuperar mentalmente todas las referencias que tienen de este personaje. Recuerdan que era rubia, con boquita de piñón permanentemente pintada de rojo, que llevaba botas y chupa de cuero así como de chica dura y que cantaba en los ochenta con un tío que tenía las orejas muy grandes. Y les viene a la cabeza aquella canción que ponían en todas las fiestas y que todo el mundo se sabía, ustedes también, y que cuando la ponían todo el mundo, ustedes también, hacían ¡¡¡UUUUHH!! y daban un saltito porque les encantaba. Pero ahora les irrita, Cristina Rosenvinge, les irrita muchísimo y quieren cogerle el sombrerito aquel ridículo que llevaba en aquel videoclip de la cancioncita de marras y encasquetárselo hasta las orejas.

Pero párense a pensar un momento. ¿Por qué odian tanto ahora a Cristina Rosenvinge si antes gritaban de alegría cada vez que salía por la tele? La odian tanto porque ahora Cristina Rosenvinge folla, le hace los coros y le aguanta la cabeza en el váter a Nacho Vegas, que es exactamente lo que ustedes han hecho durante quince años. Cristina Rosenvinge se ha convertido en ustedes. Ahora ustedes pueden ser cualquier otra cosa pero Cristina Rosenvinge sólo puede ser ustedes ergo si ustedes odian a Cristina Rosenvinge, ¡ustedes se odian a ustedes mismos!

Yo creo que en los celos hay mucho de odiarse a uno mismo.

Ya está. No sé. Es una cosa que se me ha ocurrido mientras hacía tortillas de patatas.

dijous, 30 de setembre del 2010

Perdonen el asuntillo privado pero tengo que decirles cómo estoy: estoy cabreada porque me muero de sueño pero no quiero ir a dormir. ¿Les suena esta sensación de cuando tenían más o menos 2 ó 3 años?

Yo la última vez que me sentí así fue exactamente el 7 de julio de 1987, a las 4.30h. de la madrugada: tenía 14 años, después de largas negociaciones había conseguido por primera vez en mi vida que mis padres me dejaran quedarme de farra hasta después del encierro. Sin embargo tenía que rendirme a la evidencia de que se me cerraban los ojos y lo mejor era claudicar y tirar para la cama. Diré en mi favor que llevaba en la calle desde la mañana del día anterior, desde un par de horas antes del Txupinazo.

Y ahora les diré por qué hoy, de nuevo, estoy así: Xavier me ha regalado un libro que tenía guardado para mí desde julio: "Menos que palabras", de Ángel Gabilondo. Y me lo ha regalado por dos cosas: una, porque en la portada sale una imagen de una pintura antiquísima de un nadador zambulléndose en el agua y, dos, porque el primer capítulo se titula "Aprender a nadar" (con los subtítulos: "El final del nadador", "El mar del aprender", "Espacializar la duración", "El cuerpo a nadar" y "El deseo del nadar"). ¿Ven el link?. Y yo ahora, claro, me quedaría hasta las tantas leyendo sin embargo tengo que rendirme a la evidencia de que se me cierran los ojos y lo mejor es claudicar y tirar para la cama. Diré en mi favor (yo siempre tengo algo que decir en mi favor) que llevo en danza desde las 7.30h. y que hemos hecho un PROGRAMÓN redondo, de esos en los que todo encaja, el invitado se pone a cantar, la especialista en clásicos lo borda, la dibujante casi se pone a aplaudir y, encima, clavamos el tiempo de duración.

Gràcies Xavier!
Aquí, poniéndome un poco tontuela porque hoy empezamos temporada nueva de L'hora del lector (a las 23.50h., en el C33).
Y los arranques de temporada suelen ser siempre para ponerse un poco tontuela.

Véannos, anden, que es un trabajo a veces contra viento y marea pero siempre hecho con amor.
(Además hoy tenemos el alsostarring de mi amigo Héctor)