dijous, 10 de setembre del 2009

Soy víctima de una gripe instantánea.
Ayer no la tenía. Hoy me he despertado con fiebre, dolor de articulaciones, mocos y sin parar de estornudar. Me he levantado, he hecho una tetera entera de té con miel. Me he puesto pantalones largos, una chaqueta y calcetines, y me he dispuesto a pasarme todo el día en casa sudándola. Me he decidido a aprovechar los ratitos entre amodorramientos y revolcones en la autocompasión (qué malita estoy, qué malita estoy) en el sofá con mis dos gatos y Gemma (un ratito que ha subido) como única audiencia, cocinando, que es una de las cosas que mejor me salen últimamente.
Me ha salido todo mal.
He hecho pan de pasas: he puesto el horno a temperatura demasiado baja (me he dado cuenta cuando a los 3/4 de hora de estar ahí dentro, no había cogido color aún). Ha quedado como una piedra.
He hecho puré de zanahoria. En el momento de comérmelo, le he ido a poner unas gotitas de salsa de soja y se me ha volcado dentro media botella. Se ha ido fregadera abajo.
Suerte que tenía en la nevera fideos con verduras que me sobraron ayer, si no, mi alimentación de hoy habría dejado bastante que desear. Los plátanos, que por fin han madurado, también han salvado un poco el picoteo entre horas.
Odio estar enferma. Es lo peor.

dissabte, 15 d’agost del 2009

"Ahí tienes a Juan, el que adoctrina sobre controles de audiencia a Pablo, el de la mirada extraviada, del que enseguida te hablaré. Juan trabaja en la tele, pronto será un pez gordo. Juan no sabe que Montse, su novia (dos operaciones de nariz, una de busto, ninguna de laringe) se acuesta con Pablo. Juan nos da a todos mucha pena. (...). (Pablo) Está alcoholizado, lo que al parecer no le impide acostarse con Montse. Trabaja en la tele. A todo el mundo le da mucha pena. (...). Eduardo tiene cuarenta años y viste como un chico de veinte (en eso no es una excepción, tú ya me entiendes). Confiesa no haberse perdido una moda en su vida (...) Tuvo un bar. Cerró. Tuvo una discoteca. Fracasó. Se hizo cargo del negocio de su difunto padre. Quebró. Ahora trabaja en la tele. A todo el mundo le da mucha pena, Jorge.
(...)
Arnau ha estado en los Andes, en el desierto de Arizona (lo que le ha llevado a este principio de sabiduría: "Los indios son otra historia".). En Formentera. Su pregunta favorita es: "¿Dónde pasas el invierno?". Siempre le habla a Vicky muy bien de mí y comprendo perfectamente su estrategia. Un día le partiré la cara y le daré a todo el mundo mucha pena."

- Un enano español se suicida en Las Vegas. Francisco Casavella

divendres, 7 d’agost del 2009

Ayer vi la Luna más preciosa de este verano saliendo en la playa de Masnou.
Y entendí un poco por qué Gemma está pensando en irse a vivir allá.

diumenge, 2 d’agost del 2009

dissabte, 1 d’agost del 2009

Síndrome del primer día de cole

Si me pongo zapato plano y llevo un tupper con la comida del día, es como si hubiera caído totalmente en las redes del currantismo: acabaré yendo a trabajar con gafas (son más cómodas que las lentillas) y con el pelo recogido en un moño con un lápiz.
Si me pongo tacón, me pinto los labios y me pego media hora secador en mano delante del espejo (y sigo llevando tupper), seré como todas aquéllas que trabajan en TV3, pasillo arriba pasillo abajo, ven que hacemos un corrillo aquí mismo y hablamos en voz baja.
Ostras qué dilema.
Me he despertado a las 7 y en vez de seguir durmiendo, me he levantado y me he puesto a leer más que nada para que trabajar 10 horas no sea lo único que haga hoy.

dijous, 30 de juliol del 2009

Después de un par de semanas conviviendo con dos gatos que han decidido dormir toda la noche y empezar cada día peleándose a las 6 de la mañana, una se acaba olvidando de la carga de voluntad que hasta ahora pudiera conllevar el verbo madrugar.

Aquí, los usurpadores de toda mi intención en el acto de levantarme pronto, en plena emboscada trapera:

dilluns, 27 de juliol del 2009

















Henos aquí el día en el que decidimos irnos a Sant Pol a la playa; luego, que mejor a Sitges, que Sant Pol está muy lejos; luego, que mejor a Sant Adrià, que era domingo y Sitges debía de estar hasta la bandera; luego, que esperábamos a Héctor y desayunamos con él en los jonkis; y luego, que ya que estábamos, nos tomábamos un vermutillo al lado del Mercat de Sant Antoni.
Y a comer, a casa. Y de camino, nos compramos una planta.