Me está saliendo de golpe toda la demagogia con esto de la PAH siendo medioETA o no. Demagogia de la de, estando ayer con dos amigos hablando del tema, pasarme por la cabeza la idea de un tipo imaginario, hijo de asesinado, a punto de ser desahuciado, y advertirles "esto que voy a decir es muy demagógico", para acabar diciéndolo igual y, mientras lo suelto, notar así como un sabor entre naftalina, incienso de botafumeiro y almidón de planchar el cuello de la camisa de diputado: todo un cuadro de sensaciones auditivo-olfativas asqueroso, vaya, les ofrecí yo ayer a estos dos. Pero es que me da mucha rabia todo esto. Rabia de la que confunde, de la de volverse loco y querer arramblar con todo; de la de querer coger a esta señora, por llamarle algo, y gritarle "pero tú qué te has creído, imbécil", que aún andáis por la vida llenándoseos la boca, ETA, ETA, ETA, como si fuera vuestra; como si fuera tan fácil esto de los buenos y los malos; como si pudiérais seguir tratándonos como a críos a los que les presentáis el mundo como un sitio en el que las cosas se dividen en dos: caca y rico, según se puedan o no meter en la boca, siendo además sólo vosotros quienes deciden qué se puede y qué no se puede meter en la boca.
Eres caca, tía. Eso es lo que eres. Deberías estar encerradita en tu casa, oyendo cómo llaman a tu puerta al toque de "abra, policía", ya verás lo etarra que te volvías en un momento.
dimecres, 27 de març del 2013
dilluns, 25 de març del 2013
dijous, 21 de març del 2013
Oriol Pujol es la escritora mala a quien no llaman para el recopilatorio de cuentos; el inmigrante que entra en una tienda y le acusan de robar. Oriol Pujol coje un micro y dice "me he quedado fuera del libro; me han tachado de criminal", hace una pausa y dice bien alto: "soy mujer; soy inmigrante" y también, por lo bajinis: "soy inocente", pero no enseña ni un cuento bueno suyo ni se vacía los bolsillos para demostrar que no lleva nada encima que no haya pagado.
Oriol Pujol ha decidido convertir su -presunto- delito en causa; ha decidido recurrir al "no me esperéis, dejadme hundirme solo; vosotros, salvaros", dicho con la boca pequeña cuando, desde el principio, quien se estaba hundiendo era sólo él.
Diciendo que no iba a decir "complot", Oriol Pujol ha dicho "complot" bien alto y se ha quedado tan ancho. Nos ha enmerdado a todos, mientras limpia su conciencia con un patético "me duele más a mí". Y también es por nosotros, seguramente, por quienes va a decir que se queda a dar la cara desde su escaño. ¿Que lo ha dicho ya? Ay, mira. Ya ves; tenemos un primer mártir del proceso. Habrá que hacerlo santo súbito o así.
Oriol Pujol ha decidido convertir su -presunto- delito en causa; ha decidido recurrir al "no me esperéis, dejadme hundirme solo; vosotros, salvaros", dicho con la boca pequeña cuando, desde el principio, quien se estaba hundiendo era sólo él.
Diciendo que no iba a decir "complot", Oriol Pujol ha dicho "complot" bien alto y se ha quedado tan ancho. Nos ha enmerdado a todos, mientras limpia su conciencia con un patético "me duele más a mí". Y también es por nosotros, seguramente, por quienes va a decir que se queda a dar la cara desde su escaño. ¿Que lo ha dicho ya? Ay, mira. Ya ves; tenemos un primer mártir del proceso. Habrá que hacerlo santo súbito o así.
dilluns, 18 de març del 2013
No hay que ser un aguililla para ver que hay una etapa que debería de estar ya superada; que defender la cadena es defender el dedo que señala, ignorando qué señala; que hasta la Pasola ha sabido ir un paso más allá, pasando el cepillo ya que nos tenía a todos en fila. Quedarse en lo simbólico ya empieza a ser pose, ya empieza a querer decir que o no interesa ir más allá o, más bien, que no se es capaz, que era todo un amago tranquilizador de conciencias: Es como llenar el Nou Camp para hacer la foto, pero luego no jugar el partido; como no dar un palo al agua pero irse a dormir tranquilo pensando en cuántos somos y lo gordo que sería que lo diéramos.
Lo digo por esto.
Y también por esto, claro. Demagogia incluida.
Lo digo por esto.
Y también por esto, claro. Demagogia incluida.
diumenge, 17 de març del 2013
divendres, 15 de març del 2013
Ayer, viendo "Mapa" (gracias, tía, otra vez por el Filmin. Qué regalazo), pensaba en esta cosa que nos ha dado a muchos por hacer cine, por hacer libros, en primera persona, abriéndonos así la cabeza y dejando derramarse todo lo que pensamos de qué quiere decir esto y qué quiere decir lo otro que nos ha ido pasando, y por qué la vida es así y asá, y por qué ha pasado A y no B, y qué hay que hacer para que ahora no pase C. Pensaba en si no estaremos sacando a la luz cosas que antes sólo pasaban en casa, para adentro, cosas que sólo explicábamos a algún amigo paciente si nos dejaba hablar el tiempo suficiente y si tenía la santidad de irnos diciendo que sí, que sí, que sí, que está muy bien que te desahogues, a ver si así te das cuenta de que estás desbarrando y, a base de desbarrar, te desaparece aunque sea por cansancio toda esta porquería que llevas semanas pensando en loop.
Pensaba si, sacando todo esto a la luz, no nos acabaríamos dando cuenta que somos tan tontos, tan inútiles sentimentales, que lo único que podemos hacer para sobrevivir con una cierta dignidad es manipular las cosas para que encajen en nuestra vida de manera que (a) valgan la pena aunque sean una puñetera mierda o (b) acaben teniendo sentido dentro del conformismo más absoluto, a base de pensar que no seríamos nosotros si no hubieran pasado.
'Mapa' es un romance sentimentale contado en primera persona, un episodio de Black Mirror mochilero, en billete de tercera y por carretera comarcal. Véanla: al principio parece que va a dar mucha vergüenza ajena, el momentazo llega cuando te das cuenta de que lo que da es vergüenza propia y de nadie más.
Pensaba si, sacando todo esto a la luz, no nos acabaríamos dando cuenta que somos tan tontos, tan inútiles sentimentales, que lo único que podemos hacer para sobrevivir con una cierta dignidad es manipular las cosas para que encajen en nuestra vida de manera que (a) valgan la pena aunque sean una puñetera mierda o (b) acaben teniendo sentido dentro del conformismo más absoluto, a base de pensar que no seríamos nosotros si no hubieran pasado.
'Mapa' es un romance sentimentale contado en primera persona, un episodio de Black Mirror mochilero, en billete de tercera y por carretera comarcal. Véanla: al principio parece que va a dar mucha vergüenza ajena, el momentazo llega cuando te das cuenta de que lo que da es vergüenza propia y de nadie más.
Subscriure's a:
Missatges (Atom)