divendres, 11 de maig del 2012

Oigan, ¿ya siguen el blog del Festival de Poesia de Barcelona?
Los cronistas son de lujazo: lo hacen tan bien que son capaces de quitarte de encima la espinita esta tan incómoda del no llegar a verlo todo.

dimarts, 8 de maig del 2012

Pues ya está: habemus cartel de Sanfermines 2012.
La mayoría de pamplonicas que habéis participado en la votación, habéis decidido que el ganador es este:



Es como para meteros a todos en una máquina del tiempo y enviaros al Saigón de 1960, en alpargatas sanfermineras.

No lo pilláis, ¿no? Ya: ese es el problema.



Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la imbecilidad.

y otro.

y otro. (Este se merece extraerle una cita: "así él (el bebé) aprende que el comer es una cosa que se hace cuando uno está despierto").

y otro.

Miquel Bauçà, retuércete en tu tumba.

dissabte, 5 de maig del 2012

divendres, 4 de maig del 2012

Hace unos años (pocos, ella tiene solo tres) a mi sobrina le regalaron un canario. Mi hermana le preguntó qué nombre le quería poner. Ella respondió: Yoyó. Debía de ser allá por la misma época en la que ella empezaba a querer hablar por teléfono y que, por primera vez, a la pregunta de tú quién eres, respondía: Aina Boqué. Recuerdo haber escrito por aquí una entrada en la que explicaba no sé qué de la primera consciencia del yo, del vértigo que me daba la cosa y de la naturalidad con la que mi sobrina empezaba a asimilarlo, ajena a cómo la 'tontería' iba a ser una de las cosas que le iba a acompañar toda la vida. (Qué tremendo, ¿eh?, la nena solo había dicho su nombre...).

Por aquella misma época también, Miqui Otero presentaba su primer libro ('Hilo musical'). Kiko Amat le hacía los honores pronunciando una encendida defensa de la literatura del yo. Yo no podía estar en más desacuerdo con lo que estaba oyendo. La literatura del yo me parecía de un reduccionismo salvaje; hasta los libros de Kiko Amat me parecían de un reduccionismo salvaje también. Recuerdo que aquel día de la presentación, me tomé unas cervezas, crucé con Isabel Obiols un par de miradas condenatorias hacia lo que estábamos viendo y escuchando, y me fui a casa pensando que el futuro de la literatura, si tenía alguno y este iba por aquí, estaba acabadísimo.

¿Acabadísimo? Han pasado años y aún ando dándole vueltas al asunto. ¿No consiste en eso, en darle vueltas al asunto, la literatura?

Kiko Amat y Miqui Otero han hecho tema de reflexión de aquel asunto del yo, que arranca, por mucho que no nos demos cuenta, cuando aún apenas somos capaces de andar y que nos acompaña durante toda la vida, y que ahora me parece de todo menos reduccionista.

Hoy empieza esto. Como todos los festivales, es un poco hacer espectáculo de la reflexión y da un poco de miedo que se quede en eso, en espectáculo; pero en lo que a mí me concierne, ya ha ido más allá: me ha tenido un mes dándole vueltas al asunto. ¿Qué digo, un mes? Si igual que a mi sobrina, igual que a toda la humanidad en distintos niveles de consciencia, es un tema que nos ocupa ¡desde que empezamos a hablar!

Pues ahí lo tendrán todo: en el cccb, hoy y mañana, a partir de las siete de la tarde. Pueden tomárselo como un simple espectáculo de escritores y artistas poniéndole a su canario el nombre de Yoyó o pueden ir más allá y pensar en lo yo que son ustedes también y en lo que serían capaces de crear a partir de esa idea: en lo que están obligados a crear a partir de esa idea si son capaces de trascenderla, si no quieren quedarse en un yo pequeñito y absurdo.

(Uy, mira, Carles Miró torna a apuntar-se al marro joísta).

dimecres, 2 de maig del 2012

Cuando el continente gana por goleada al contenido.

Teléfonos de última generación para tener conversaciones absolutamente estúpidas. Televisores de más pulgadas que la pared del comedor para ver Sálvame y e-readers que cuestan 100 euros más que el libro que llevan dentro. Comprarle al niño las botas de Messi para que juegue al fútbol en el patio de cemento del colegio. Ir dejándote un ojo de la cara a plazos a base de pagar peajes de la autopista para ir a hacer una ruta en bici por la Plana de Vic.

El progreso tecnológico y de infraestructuras en detrimento del progreso intelectual.  Eso es. Esa es la verdadera inflación. En esas estamos.

dimarts, 1 de maig del 2012

Puto imaginario colectivo, que ahora, cada vez que uno dé por terminado un trabajo que le haya costado un mínimo esfuerzo pensará: me he vaciado y ahora me tengo que volver a llenar.

Y venga épica inflada de la que siempre me lleva a reivindicar a mi padre diciendo: si te lo supieras todo, sacarías un diez. Y tu única obligación ahora, en el colegio, es sabértelo todo.

Todo el mundo piensa que la genialidad de Guardiola redime a todo el país de su mediocridad. Y yo, ahora, con el libro terminado, me resisto a darle carpetazo por sentirme más mediocre que nunca.

(Cómo estamos. Sí).