diumenge, 5 de febrer del 2012

Capficament de diumenge #1

(De la estéril búsqueda de alguien, por el vasto panorama de la literatura catalana actual, que se haya leído a Dickens a nivel de poder hacer un buen prólogo para un librito de cuentos suyos y de Wilkie Collins).

No me va a quedar otra que recurrir al vasto panorama de la literatura castellana actual mientras me pregunto:
Si no estamos leyendo, ¿qué coñe escribiremos?

Estoy muy pesimista. Ayer estuve en la inauguración de la nueva tienda de discos de Bcore. No había nadie, aunque repartían moritzs gratis, y pinchaban Eskorbuto.

dissabte, 4 de febrer del 2012

Javier:

Mira, te cuento el final para que te hagas a la idea de todo lo demás:

Sale el Joaquín y dice: grandísimos aficionados al flamenco, drogadictos de este arte sin el que yo ya me habría tirado al metro, esta casa tiene el horario que tiene y o nos vamos ya o me busco la ruina.

El Cabrera desde su silla: Joaquín! Joaquííín! que es el concierto número mil, que nos podemos quedar un rato más!

Joaquín desde el escenario: señoras y señores, es el director del Taller de Músics, le hacemos caso y nos buscamos la ruina, da igual, esto es arte y estos seguirían hasta las cuatro de la mañana porque son unos monstruos...

Una señora: una alegría!!!

Yo: un fandangooo!!!

Otra señora: Una siguiriyaaaaa!!

El Cabrera: Una siguiriya no, que es muy duro para acabar, esto!!!

Y va el Salao y canta una siguiriya, el tío. Y la bailaora y el del cajón mirándole ahí, plantaos, que ni palmas ni nada daban. Y el Puchero metiéndole unas hostias a la guitarra...

Y acaba, y sube el Joaquín: eres un monstruo, tú y la Filarmónica de L'Hospitalet, que habéis acabao con una siguiriya que es de lo más difícil del flamenco español y del mundo! Y el Salao mirándolo, con las manos en las pantorrillas y los ojillos así achinaos, como si le hablara en japonés.

Y aún tocaron unos fandangos más.

Y que un beso pa ti del Cabrera.
Y otro mío!

Isabel


(Y os meto unas alegrías porque sí, porque es sábado y quiero meter el Cabaret Elèctric, que la Virgili ayer tampoco pudo venir).


divendres, 3 de febrer del 2012

Ara: 9
La Vanguardia: 6
El Periódico: 5

Son el número de noticias por portada (en internet) que hablan de la gran ola de frío y nieve que ayer hubo en Catalunya. Las portadas incluyen también todas llamadas a la ciudadanía a salir con sus cámaras a la calle en busca de la nieve y luego enviarles las fotos, que ellos no la acaban de encontrar.

Estoy muy tentada a bajar al quiosco, comprar los tres periódicos, hacer fotos de las portadas y enviarlas, cada foto a su respectivo periódico, con el texto: 'Nieve en Barcelona'. Sería divertido aunque temo que recibirían la foto, pensarían 'ya está, la graciosita' y ahí se quedarían el mensaje y el sambenito. Así que casi mejor me dejo de sutilezas.

He encontrado una analogía muy doméstica con la que explicar el mecanismo según el que funcionan las cosas en una sociedad paternalista como esta nuestra que Dios y CiU nos están dando (calla, que antes era el PSC, que era más sindiós, pero bueno... Pues también):

Va la analogía: El Govern serían los bomberos (qué bueno, un gobierno de bomberos con sus ideas...) y los medios, mi madre.

Todos los años llega el invierno y los bomberos alertan de los peligros de las estufas encendidas en los recintos cerrados que son las casas. Ayer me llama mi madre y me dice: ¿Pasas frío en casa? Yo le digo: No, tengo el radiador. A lo que ella responde: No lo pongas cerca de la ropa, que mira los incendios que hay todos los años. Yo cierro la conversación con un: Mamááááá...

En Bulgaria hace frío y luego en Francia también. El Govern dice uy, esto es una ola, se pone un poco de los nervios y manda a los mossos a la calle a recoger a homelesses en dormitorios municipales. Los periódicos, que piensan que los homelesses no son cosa suya (cuando en realidad a los homelesses -y a los ciclistas- es a los únicos a los que los periódicos sirven para quitar un poco el frío), equivocan el objetivo, se dirigen a la población que tiene casa, y se ponen en plan madre: abrígate que viene el frío, no cojas el coche, no dejes que el abuelo salga. Pero si aún no nieva, dice la gente desde su casa con el periódico en la mano en vez de entre el chaleco y la camisa; en el Alt Empordà, sí, ¿ves? -Dicen los periódicos-. Bulgaria-Francia-Alt Empordà... esto viene para aquí; abrígate, coche no y el abuelo encerrado en casa. El abuelo en casa... ¿quién recoge a los niños del cole entonces?
Los periódicos: ¡Coñe, Govern! ¡Que los niños están en el cole!
El Govern: ¡Uy, a cerrar los coles!
Los periódicos: A ver, todos a por los niños antes de tiempo. Los abuelos no, que no pueden salir.
Los catalanes: Pues tenemos que salir antes del trabajo.
Los empresarios: añslkfañlskjdf... Los autónomos: asklfjaslfjasdjfl...
Y ya está montada la ola de frío.

¿Saben aquello de que en Barcelona siempre es más la sensación del frío que el frío? Pues así. Habría que preguntarse quién la produce, esta sensación. Uy no, que ya lo hemos encontrado.

Me voy a hacer las fotos de las fotos de las portadas de los periódicos.

Me and the Major-Belle and Sebastian
(and the snow is falling, falling, falling, falling, falling....)

dijous, 2 de febrer del 2012

... després m'arribo en aquest centre d'Esquerra veí, al costat de la taverna, per saber si hi ha alguna cosa de les famoses Milícies de Catalunya. Quedo invariablement estupefacte en constatar que el nostre govern va deixant passar temps sense preocupar-se d'organitzar unes forces armades (milícies, exèrcit, somentent o com vulgui dir-ne) per fer front a les actuals circumstàcies; tots tenim la sensació que allò que al principi ens havia semblat una 'militarada com tantes' era en realitat el començ d'una guerra però el govern autònom deu tenir algun secret per fer el que fa, o sigui res, i me'n torno a casa refiat que algun dia ens ho deuran explicar i ho comprendrem. Barcelona, 7 d'agost de 1936.

... ara haig de tornar a Barcelona a no fer res en absolut. Voldria ser un soldat disciplinat del govern del meu país, però el govern del meu país no vol, per ara, soldats disciplinats: tot al contrari. Què hi farem. Roses, 29 d'agost de 1936.

Joan Sales. 'Cartes a Màrius Torres'.

dimarts, 31 de gener del 2012

Salgo de trabajar a las dos y tiro corriendo para Pequod (Navona es la editorial del mes a partir de mañana. Ueh!). Entro, hablo con Consu, veo un libro que tenía fichado, me lo compro, salgo y decido bajar caminando por Paseo de Gràcia. Son las 2.45, no he comido nada desde el cruasán de esta mañana y aquí al lado, la puerta de la exposición de Perejaume está abierta. Decido que el arte se ve mejor con el estómago vacío. Entro. Estoy sola. Yo, sola, delante de los Pirineos de tiza que pintan la pared, las montañas coronadas por ojos, las butacas en las laderas, la bandera blanca ondeante y el cuadrito con la pregunta:

No arribarem mai a cap imatge on ens sigui possible descansar? (Perejaume, 2004).


Yo, sola, con el estómago vacío, la libreta en la mano y saltándome todo el orden del recorrido. Entro en una sala, hago un barrido de las paredes con los ojos y voy corriendo hacia la obra que más me llama la atención. Pienso  'ah', 'oh' y apunto cosas. Yo, sola. La exposición acaba y bajo a casa. Hago una parada en el Tandoori Nights para comprar tabaco. Dos parroquianos, uno magrebí y el otro borracho, al lado de la máquina. Meto la primera moneda.

El borracho: ¿Sabes cuál es el problema del Islam?
El magrebí: El petróleo.

(¡Quieto! Busco monedas pequeñas en la cartera para alargar lo más posible el momento).

El borracho: La geometría.
El magrebí: ¿La geometría?
El borracho: Sí: Hoy en el mundo todo se mide con la geometría, con las estrellas.

No puede ser que haya días en los que todo esté tan a mano; en los que las preguntas del arte sean de tan fácil respuesta.

dilluns, 30 de gener del 2012

Jordi Savall recrea esta tarde, en Santa Maria del Mar, el último concierto de Montserrat Figueras.

Y yo no me conformaré nunca con menos de este tipo de amor. A menor escala, claro -yo ni soy soprano ni voy cantando por balcones góticos-, y con altibajos, seguramente -como todo el mundo-; pero ese respeto, esa admiración que le lleva a Savall a meter la orquesta en el templo para volver a oir la voz de su mujer donde mejor sonaba... Eso es lo que quiero que me den y lo que quiero llegar a querer dar yo.

Admiración y respeto: llámenme ilusa pero es que por menos no me enamoro; es que por menos no sería amor, sería conformismo, desesperación, conveninencia, costumbre...
Hace casi tres años que no tenía vecinos al otro lado de la calle.
Ahora que de nuevo los tengo, debo volver a hacerme a la idea de que están, más que nada para que no piensen que soy peligrosa o así cuando me oigan exclamar a las 7.30h. de la mañana, en pijama, leyendo el periódico:

"¡Qué pesadez! ¡Claro que Dios existe: se lo inventaron los hombres!"

Si no reaprendo a contenerme, los nuevos vecinos se llevarán una imagen equivocada de mí: se quedarán con el pronto, sin saber que luego, camino del trabajo, voy pensando que claro que si no se hablara de este tema -aunque los diarios de información general definitivamente NO son el sitio adecuado para hacerlo-, Dios hace mucho que habría dejado de existir.