dimarts, 14 de juny del 2011

-¿Ves lo que te decía de las narices grandes que tenían todos en aquella época? Es por lo de los judíos.

-A este le gustaba mucho mirarse al espejo.

Comentarios realistas hechos por visitantes realistas, cazados al vuelo en la exposición Realisme(s). L'empremta de Courbet, en el MNAC.

Luego ha sido tomar un vermut com Abel, echarme una siesta muy reveladora del realismo de la situación y quedar con Víctor a tomar unas cervezas que paliaran, por el simple hecho de compartirla, tanta realidad. Y muy bien, oye, el lunes de fiesta.

diumenge, 12 de juny del 2011

Lo mejor que iría todo si fuéramos capaces de sentir de fondo de lo que hacemos las palmitas que suenan a lo largo de toda esta canción, a lo largo de toda la vida, tacatacatacatá, sin parar, rítmica, lentamente, pero sin parar.



Como toda una historia escrita con el ruido de la máquina de fondo hasta que se acabe el papel, hasta que caiga el punto y final.

dijous, 9 de juny del 2011

Y después de la conversación de ayer (de una de las conversaciones de ayer o de una parte de la larguísima conversación de ayer, que volvió a salirse del corrillo de cámaras y de luces para meterse en el corrillo de cigarros, vinos y roastbeef que montamos en un momento; de aquí a allá, como si allá no hubiera pasado nada) qué iba a hacer yo al llegar a casa más que decir hola hola, Kika, hola hola, Koldo, y abrirme camino entre las dos cabecitas peludas, intentando no pisar patitas que se enredaban con mis patitas, para ir directa a la estantería en busca de El canvi, de Miquel Bauçà.

No lo encontré. Ni rezándole a Santa Rita, que es el mecanismo automático que se me activa siempre que no encuentro algo -es la herencia de la abuela-, que más que un rezo completo, con el paso de los años se ha convertido en un escueto va, Santa Ritaaa... Pero nada. No estaba. Así que me cagué en mi desorden y en mi biblioteca de a dos filas por estante, hasta que mis ojos dieron con Els estats de connivència y, soltando un si no hay pan, buenas son tortas, abrí para leer esto que voy a copiar aquí abajo, tras lo que tuve que cerrar e intentar dormir un rato no pensando demasiado ni en indignados de ahora ni indignados de entonces, cuando las acampadas acababan en inyecciones inyectadas por inyectar sin más.

Esto, decía:

Abaltits i decandits,
caminen per camins tèrbols,
que no porten cap enlloc.
El comport reaccionari
és present per tot arreu,
per una raó molt simple:
no hi ha lloc on practicar...
I parlar d'alternatives
és un miserable engany,
tal com fer-se ecologistes
o bé metges rodamón.
És només la poesia
que ofereix un bon outlook:
practicar-la, no llegir-ne.
d'amagat dels presidents.
Avui és intolerable
que el noranta-nou per cent
dels humans siguin imbècils
i consentin ser explotats.
No cap mètode pedagògic
ni cap revolució
no han fet res. Cal resoldre
que és urgent de dissenyar
altres plans, altres programes.
Si encara no podem
prescindir de la família
o la sexualitat,
la idea és recloure's
i dormir per descobrir
l'esplendor únic dels somnis.
Fóra motivació
per gitar lluny l'estultícia.
La sociabilitat
és només una conducta,
la més rígida, inclement
i també la més cretina.
Si les revolucions
duren poc i sucumbeixen
és perquè mai no podran
canviar cap de les normes.
És la tècnica que no diu
res, la que regeix els canvis,
totes les mutacions.

dimarts, 7 de juny del 2011

Esta foto sirve para casi todo. Miren:

CIU saca un anteproyecto modificando de golpe 80 leyes, y el argumento es que "en tiempos de crisis la ciudadanía no entendería gastar toda la legislatura debatiendo las leyes una a una"



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Me acaba de llegar una nota de prensa que anuncia la publicación del libro "¡Estás contratado! Todas las claves para superar con éxito una entrevista de trabajo". Uno de los puntos del índice es: "Prepararnos para gestionar el rechazo".



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si reemplazas automáticamente las palabras clave por otras igual de clave, tienes un libro de ligar



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Enviamos a los Mossos por cuestiones de salubridad y limpieza; todo el material confiscado podrá recuperarse a partir del lunes.



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Hay que ser muy fan de este blog.
Confíen en mí.

Aquí, intentando destilar el tipo dictador, me encuentro con Omar Torrijos, el panameño, diciéndole a García Márquez que 'El otoño del patriarca' es su mejor libro porque "es verdad, todos (los dictadores) somos así".

De un tiempo a esta parte, cuando quiero desviarme de ciertas líneas de pensamiento recurrente -que, de tanto recurrir, me empiezan a aburrir y mucho-, pienso en dictadores: de lo pequeño a lo grande, ya saben, al más puro estilo demagógico del ‘anda que preocuparte por eso con la cantidad de niños que mueren de hambre en el mundo...’, pero llevado al otro extremo; al de los delirios de grandeza en vez de al de los de miseria: ¿por qué no iba a funcionar la cosa a lo fastuoso si funciona a lo decadente? Y funciona; se lo juro: las pequeñas turbulencias de la vidita de una transpoladas a la dimensión dictatorial tienen un no sé qué de ridículo hiperdimensionado que llevan directas a dejarse de hostias.

Se me está mimetizando en la cabeza además, cada vez más y más cuanto más leo al respecto, la figura del dictador clásico con la clásica figura de la mujer despechada: con lo que yo he hecho por ti (país/marido) para que tú ahora me pagues con estas.

Y en esas ando: con todo esto pendiente de desarrollo, ciñéndome a dos máximas que últimamente mandan -mucho- en mi modus operandi, a saber: 'muypronto perodespacito' (Jojo dixit) y 'si sale con barba, San Antón, y si no, la Purísima Concepción' (Gemma dixit).

divendres, 3 de juny del 2011

Un poco de dietario sentimentale de lo que viene siendo el día

Le comento a Marina que hace tiempo que no vemos a Miquel y que tengo ganas de quedar con él a tomar una cerveza. Estamos grabando. Tres figurones de la cultura actual hablando entusiasmados, como si fueran niños pequeños, sobre Literatura y Arte. Pero figurones, figurones -no digo tontería- y sobre Literatura y Arte –no pongo mayúsculas porque sí-, y yo pienso en Miquel y en hace cuánto que no tomamos una cerveza, y se lo digo a Marina y Marina me dice que sí. Y volvemos a quedarnos las dos absortas mirando en un monitor lo que está pasando al otro lado de la pared de la habitación en la que estamos nosotras.

Acaba el programa. Que acabe un programa ahora no es como cuando acababa un programa hace tres ni hace dos meses ni hace uno. Que acabe un programa ahora es como ir leyendo en el metro, ver que sólo quedan tres paradas y hacer riiiiias con las páginas que vienen del libro para ver si te da tiempo de acabar el capítulo antes de llegar. Y ver que no.

Y durante todo este rato, yo sigo con el runrún de que hace mucho tiempo que no tomamos una cerveza con Miquel y caigo en que si me preocupa tanto que hace tanto tiempo que no tomamos una cerveza con Miquel, es seguramente porque estoy bajo los efectos del síndrome del final de las cosas importantes, por el que una acaba pensando que son todas, y no sólo una, las cosas importantes que van a acabar.

Todo esto que les acabo de contar, ha provocado que acabe en un mode tirando a dramático de más, escribiendo un email no sólo a Miquel sino también a Joan, al que ellos, si estuvieran leyendo ahora mismo como servidora las cartas que Armand Obiols envió a Mercè Rodoreda, responderían con un tranquilizador “no estiguis trista, Isabel, si us plau: no ho estiguis”.